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Australia: condenan a muerte a dos millones de gatos

La drástica medida oficial será instrumentada contra los felinos salvajes, responsables de la extinción de 27 especies y amenazar a otras 120. Comienza la cacería.

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En nombre del balance ecológico en su diversidad animal, el gobierno de Australia combatirá la presencia y reproducción de gatos en su territorio. El argumento principal es que su multiplicación en estado natural está reduciendo de forma peligrosa la población de otros animales.

Los gatos salvajes amenazan decenas de especies. Los van a matar.

El “combate” es un eufemismo: el objetivo es matar, en los próximos cinco años, a dos millones de gatos domésticos que viven de forma salvaje. “En muchos casos llegan a tener un gran tamaño y pueden ser muy peligrosos”, anunció el ministro de Medio Ambiente, Greg Hunt, según la agencia DPA.

De acuerdo a las estimaciones oficiales, en el país viven unos 30 millones de felinos, que fueron introducidos en el siglo XVII por los conquistadores. Las autoridades medioambientales indicaron que los gatos son directa o indirectamente responsables de la extinción de 27 especies de mamíferos, y que otras 120 están amenazadas.

Los gatos domésticos deberán ser castrados. Los salvajes, cazados.

En una primera etapa, cinco islas y diez zonas específicas en tierra firme serán declaradas “libres de gatos” para que sirvan como santuario a los animales autóctonos. Empezarán colocando cebos y trampas, según señaló el reponsable de especies amenazadas, Gregory Andrews, quien pidió a los dueños de felinos domésticos que los castren y no los dejen salir.

Incluso quieren utilizar demonios de Tasmania, enemigo natural del gato.


"No es que no nos gusten los gatos. Solamente que no queremos permitir el daño que hacen a nuestro mundo animal", dijo. Sin embargo, otro experto, Euan Ritchie, del Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de Deakin, señaló que los venenos y trampas no son efectivos. “Es mejor utilizar enemigos naturales, como los dingos (una especie de lobo) o los demonios de tasmania” recomendó.