Menu Big Bang! News
Actualidad Vida conflictiva

Autos, drogas y el misterioso osito Mini Paul: ¿Quién es Pablo Pérez Companc?

El hijo menor de Gregorio Pérez Companc confesó que habría sido abusado por su hermano, el actual presidente de Molinos Río de la Plata, al que menciona directamente como "pedófilo". Su turbulenta vida, ligada a la velocidad, los accidentes, posibles adicciones y algunos fetiches personales, dejan al descubierto una personalidad muy particular.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Luego de que esta mañana Pablo Pérez Companc, el hijo menor de Gregorio Pérez Companc -uno de los hombre más ricos de la Argentina y creador de Molinos Río de la Plata- sacudió las redes al publicar supuestos mensajes entre él y su madre, hablando de los abusos sexuales que su hermano Luis habría cometido contra él, en las últimas horas declaró estar preso en una habitación de hotel.

Luis dejó todo en manos de sus abogados y denunció a su hermano menor. "Solicitamos una pericia médica a Pablo Pérez Companc de carácter clínica, psiquiátrica y toxicológica para determinar si presenta algún compromiso orgánico funcional o tóxico que altere su juicio", puntualizó el abogado del presidente de Molinos en su presentación judicial. Pablo se enteró y estalló el viernes por la tarde. 

"No tengo un gramo de cocaina de marihuana o no se q mierda dice este pedofilo ! Me ofrecí a hacerme el examen toxicológico y no quieren ahora! Me vieja me llamo q me calle la boca y que estoy a disposición del juez. What the fuck! (SIC)", escribió en Instagram.

En su cuenta de Instagram hoy se dieron a conocer supuestos detalles de conversaciones con su madre, María del Carmen Sundblad Beccar Varela (72), la creadora del Parque Temaiken y las heladerías Munchi's. Luego, Pablo, que tiene 34 años, borró los mensajes y sólo dejó un pedido de ayuda que dice entre otras cosas: "Fue un error venir a Argentina" y sigue "Mamá dejame ir please".

Según pudo constatar Bigbang, el menor de los Perez Companc se encuentra alojado en el Hotel Faena de Puerto Madero. Desde allí también subió una foto a Instagram diciendo que desde la habitación del hotel ve el garage de su departamento en las residencias Aleph ocupado por un vecino. En la foto se ve observando desde la ventana a un oso de peluche, que quienes lo conocen dicen que lo acompaña a todos lados.

La "relación" con el oso, que se llama Mini Paul, es un tema aparte. Para muchos un síntoma del estado emocional de Pablo y hasta de la posibilidad de adicción a alguna droga. Sus allegados en Miami, donde residió hasta hace unos días, cuentan que Pablo duerme todos los días con Mini Paul. Hasta los baña con jabón especial y le confecciona su ropa. El oso va con él hasta en sus autos, muchos de ellos costosísimos.

 

"Una vez le dijo a una amiga que su oso amaneció sin los calzoncillos, que el mismo diseñó, y que no era más virgen", dijo alguien que lo conoce. El oso está presente en una foto que Perez Companc subió hoy a Instagram.

También contó que en una oportunidad quiso quitarse la vida por depresión y le dijo a un amigo que si algo le pasaba rompa su computadora y la haga desaparecer, ya que en ella había fotos de gente teniendo sexo con osos. ¿Una broma? Quizás.

Sus amigos más íntimos conocían las historias de abuso que Pablo relataba y lo veían realmente traumado con este tema.

Hace dos meses, Goyo Pérez Companc, cuyo estado de salud no es bueno luego de una caída, habría enviado a alguien de su confianza a Miami para tratar de llevarse a Pablo para internarlo, de forma secreta, debido a presuntas adicciones. Pablo no quiso saber nada: llamó a la policía diciendo que su familia lo quería secuestrar. Acto seguido rompió su pasaporte. Todos estos acontecimientos resultan ser un golpe muy fuerte para una familia como la Pérez Companc, de corte religioso y muy conservador. 

Luego de la furia de esta mañana, la tarde parece sorprenderlo a Pablo en una pelea con un vecino que le usurpó la cochera. 

Su vida hasta hoy

Desde 2013 Pablo vive en Miami, decisión que tomó luego de su separación de la fotógrafa Camila Blousson, a quien conoció en Carmen de Areco. La pareja se formó luego de que Pablo, quien corre carreras en la categoría Indy, se estrellara a 350 kilómetros por hora en 2007, cuando tenía 25 años.

Tras haber perdido mucha sangre, los médicos recomendaron amputarle la pierna derecha, destrozada por fracturas expuestas. Para familia esta no era la primera vez que se enfrentaban a una tragedia automovilística. En 1984 había la hija mayor del matrimonio, Margarita, de sólo 19 años, murió en un accidente en una ruta patagónica.

Finalmente, y con la ayuda de un prestigioso médico argentino, se salvó la pierna de Pablo. Blousson lo acompañó en todo ese proceso, en el que también se enamoraron y luego se casaron. Hoy, Pablo tiene los tobillos rígidos y una prótesis de hierro en el pie izquierdo.

Hace tan sólo unos meses atrás, la mención de las siglas PPC en un tuit de Luciana Salazar decantaron en la mención de su nombre. Luciana estaba separada de Redrado y todo hacía suponer que estaba manteniendo una relación con el joven millonario. Sin embargo, el tiempo demostró todo lo contrario.

Hoy, una vez más, la problemática relación que tiene con su hermano Luis vuelve a estar en el tapete."Mi hermano me va a demandar por abuso que hizo de mi", habría dicho Pablo en uno de los diálogos en su Instagram. "Luis Perez Companc abuso de mi cuando era bastante joven. Me canse de esconder esta maldición que tengo (SIC)", dice otro de los mensajes que, además, muestra los pies lastimados de Pablo.

Captura de las conversaciones con su madre, antes que fuesen borradas definitivamente.

Hace un par de años, en una entrevista realizada en la edición local de Forbes se le preguntó por la relación con sus hermanos mayores, con los que estaba peleado hacía algunos año. Con Jorge, presidente de Pro Eventos e impulsor del Rally Argentino, los problemas surgieron por temas económicos relacionados con las carreras. 

–¿Y con Luis, el 1 de Molinos, por qué se distanció? –le preguntaron. 

– Fue por un tema familiar. No quiero hablar de eso.