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Actualidad después del agua, el crimen

Conmoción en Luján: desplazan a la cúpula policial

En una decisión tomada por el gobierno provincial y la Bonaerense, los jefes de la Departamental fueron pasados a disponibilidad. Hubo incidentes en las protestas por el asesinato de un kiosquero.

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Se viven días de fuerte conmoción en la localidad bonaerense de Luján.

Después de las inundaciones que causaron cientos de evacuaciones e incalculables pérdidas materiales, la ciudad se movilizó por el asesinato de Agustín Cantello, un joven de 25 años asaltado en un kiosco.

Después del agua, movilizaciones en la provincia.

La víctima fue llevada de urgencia al Hospital Municipal, donde empezaron a operarla, pero las heridas en el tórax resultaron mortales.

El episodio aumentó la indignación de 300 personas que marcharon para reclamar justicia fue desde puerta de la municipalidad hasta la Comisaría 1.

Más tarde, algunos fueron hasta la casa de uno de los presuntos homicidas, donde se produjeron incidentes.

Indignación por el asalto.

"Nos están matando a todos", dijo uno de los más afectados al canal TN. Hubo insultos para los oficiales y las autoridades policiales.

Después de estos episodios, la Departamental de Luján de la Bonaerense fue intervenida y su cúpula pasada a disponibilidad. Una medida adoptada "para llevar tranquilidad a la población y siguiendo el reclamo de los vecinos del distrito", informó el gobierno de Daniel Scioli.

La decisión se tomó entre el ministro de Seguridad Alejandro Granados y el jefe de la Bonaerense, Hugo Matzkin.

el crimen

Por el crimen hay dos detenidos. Tienen 16 y 17 años. Los investigadores creen que después de matar a Cantello asaltaron otro kiosco de la zona y le gatillaron dos veces son el arma de fuego al dueño del comercio. Los balazos no salieron.

La imagen del sospechoso, entregado a la policía por su abuelo.

Matzkin dijo que los sospechosos fueron detenidos a unas diez cuadras del lugar del primer episodio. "El robo fue registrado por las cámaras de seguridad del comercio. Gracias a ello enseguida el ladrón, de 16 años, y su cómplice pudieron ser detenidos", precisó.

El asaltante, quien entró al local simulando ser cliente y ocultando un arma de fuego en un bolsillo de la campera, esperó que se alejara el otro comprador y sacó el revólver calibre 22. Cuando la víctima estaba entregando parte de la recaudación sin resistirse, recibió el disparo mortal.