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Actualidad Objetos extraños

Corazón con agujeritos: palillos, clavos y otras rarezas encontrados en el quirófano

A un hombre de 42 años le extrajeron en el Hospital Fernández un escarbadiente que se había tragado cuando comía una picada; otros objetos encontrados por los cirujanos cuando abrieron el músculo más importante de todos.

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La historia de Horacio Rodríguez Videla, de 42 años, a quien le extrajeron un escarbadiente del corazón, que se había tragado cuando comía una picada, es lo suficientemente insólita para llamar la atención, pero no es la única que tiene esas características extrañas.

Según informó hoy el diario Clarín, Rodríguez Videla fue operado en el Hospital Fernández, luego de haber perdido varios kilos de peso cuando los médicos que lo habían atendido en Corrientes no podían encontrar la causa de su dolencia.

El escarbadiente extraido del corazón de Rodríguez Videla.

“Cuando lo vi en la radiografía pensé que se trataba de un catéter que se había quedado ahí desde alguna otra intervención. Lo increíble fue cuando lo operamos. Primero sacamos toda la sangre del corazón y entonces se vio claro. Era un escarbadientes”, explicó el jefe de cirugía cardiovascular del Hospital Fernández, Fernando Cichero.

Un clavo en el cuore

Hace dos años, en el hospital El Cruce de Florencio Varela el equipo de cirujanos logró extraerle un clavo del corazón a un joven de 19 años, que se había accidentado con una pistola neumática mientras trabajaba, informó el Ministerio de Salud.

El clavo alojado en el corazón del joven de 19 años.

El director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, explicó entonces que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”. Y añadió  que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo”.

El joven de 19 años recibió un disparo de una pistola neumática mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas. Otro operario manipulaba la herramienta cuando esta se disparó y la pegó con un clavo en el corazón..

Se tragó un aguja

En el año 2007, cirujanos de la ciudad colombiana de Neiva tuvieron que operar a una niña de 11 años para extraerle una aguja que tragó por accidente y se alojó en su corazón.

Luz Mery Gómez, mamá de Beyaned Goyes, relató que la nena se puso una aguja en los labios mientras arreglaba hace tres meses el uniforme del colegio, pero por un estornudo se la tragó. La llevó al médico y los cirujanos concluyeron en que debía ser operada luego de que la aguja hubiera terminado en el corazón.

De la clavícula al miocardio

La Revista Cubana de Cirugía da cuenta en 2002 de otro objeto extraño en el corazón de un paciente. Se trataba de una “aguja de kirschner”, vulgarmente conocida como clavo, que había sido utilizada en una fractura de clavícula. Por motivos que se desconocen un fragmento se trasladó desde la clavícula hasta el miocardio.

La operación al paciente cubano al que le extrajeron un clavo en el miocardio.

La revista concluye que “por los riesgos potenciales que entrañan estas lesiones y por la relativa seguridad con que se efectúa la intervención, debe intentarse el abordaje quirúrgico precoz para extraer el cuerpo extraño y reparar la lesión cardíaca, si existe”.

La misma publicación cuenta que “con el incremento en el uso de catéteres intravasculares e intracardíacos, se ha elevado el número de reportes de cuerpos extraños en el corazón y grandes vasos”.