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Diez comportamientos femeninos que fastidian a los hombres

Celos injustificados, conversaciones interminables de temas que no lo ameritan, caprichos. Los motivos de queja que un hombre puede expresar son casi clásicos y hasta no demasiados. Aquí, un compilado al que seguramente le faltará algún caso. 

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Así como las mujeres tiene su decálogo de actitudes masculinas que podrían considerarse molestas, irritantes o inaceptables según su concepto y buen entender, los hombres también tienen cosas que “denunciar” respecto a ciertas actitudes y comportamientos femeninos.

La maestría para provocar culpa.

Para decirlo más claramente, hay cosas que resultan “inbancables” para la psiquis y la tolerancia masculinas. Aquí, un pantallazo general para que ellas lo tengan en cuenta.

La lista negra

1. Que no respeten sus tiempos: Los hombres no siempre tienen ganas de contar todo lo que les pasó durante el día, o lo resumen, a lo que sobrevendrá  la consabida mirada que se lee como “¿y que más?”.  Pero ellas se sueltan con un relato del itinerario completo con detalles ínfimos incluídos y derivaciones a otros temas.

Poner fin a un relato interminable suele ser un alivio, pero riesgoso.


2. Los celos e interrogatorios. El item refiere, claro, a los celos injustificados: el llamado de una compañera de trabajo, salida con amigos o llegar tarde, entre otras acciones inocentes. Pero según ellas los celos sin razón no existen, aunque esas razones suelen ser, en muchos casos, inescrutables. El comportamiento se potencia con un sutil interrogatorio. Sutil, a veces.

Cualquier detalle puede ser motivo de celos.

3. Que critiquen a los amigos de su pareja es una situación incómoda y que genera roces. Por lo general se trata de circunloquios pero que indefectiblemente tienen un trasfondo y hasta alguna acusación. El lema “los amigos son sagrados” no es compartido por las féminas.

Demasiado cariño empalaga.

4.  El exceso de sentimentalismo y los reclamos por no actuar en consecuencia es un clásico. Si bien ancestralmente el hombre estuvo obligado a ser fuerte, a veces le es difícil manejar sus sentimientos como ellas quieren. Pero lo que incomoda es la utilización de la sensibilidad para controlar situaciones. Un sub item es el reclamo por no responder un mensaje o correo a la brevedad.

5. Ir de shopping. Casi imposible de eludir el convite-orden. No queda más remedio que preparase para recorrer una y otra vez el shopping y negocios aledaños durante horas.

Tortura: ir de shopping con ellas, obligados.


6. Las charlas interminables y plagadas de detalles superfluos. Los hombres son muy concretos en una conversación y provoca desesperación que ante un pregunta ella responda en 10 minutos algo que no daba para más de dos. .

Si se enojó no habrá sexo.

7. La utilización del sexo como elemento de presión y hasta castigo. La explicación es que para los hombres es muy fácil separar lo sentimental de los corporal. Para ellas, aseguran, es imposible.Si están peleados y la mujer no quiere tener relaciones, el hombre siente que lo están castigando. Y es así.

8. Si bien puede no ser muy racional, a los hombres les desagrada mucho que ellas oculten su pasado o mientan al respecto. Tocar el tema y ahondar sólo lo empeora. Reza un dicho: no preguntes lo que no quieres o te molesta saber.

Ser involucrados en críticas o “chismes” por ella y sus amigas.

9. Que critiquen a sus propias amigas y coloquen al hombre en una situación de complicidad. Otra faceta es el lenguaje críptico que utilizan en reunión de mujeres en la que los hombres solo son espectadores. 

​10. Ante un rostro que denota enfado sobreviene la pregunta del hombre no muy ducho en leer metamensajes. “¿Qué te pasa?”. Nada, será la respuesta en un tono que invita a la repregunta y el fastidio inevitable, hasta con dosis de culpa.

Preguntar y preguntar y siempre la misma respuesta “no me pasa nada”.

Bonus Track Principal

No toquen a mamá.

Que critiquen a su madre, o sea la de él, por cualquier motivo. O sin motivo. Aunque lo merezca.