Menu Big Bang! News
Actualidad corrección política

Doce consejos progres para el "Día del Niño y de la Niña"

Desde Rosario, el Instituto Municipal de la Mujer lanzó una serie de recomendaciones para elegir regalos. El antecedente de Lubertino y los huevos Kinder.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

A través del Instituto Municipal de la Mujer, el gobierno rosarino lanzó una campaña para que en este “Día del Niño y de la Niña” se regalen juguetes no estereotipados según el género.

Se trata de “favorecer el juego no sexista” y prevenir la violencia. Para lograrlo, el organismo llama a los adultos a “plantearse el valor educativo de los juguetes”, alejándose de lo que indican “las propagandas y los anuncios”.

El gobierno rosarino, por el trato igualitario hacia los niños.

La publicidad dirigida a los chicos, critica el instituto, suele tener “multitud de rasgos sexistas que limitan su elección o el aprendizaje de ciertas actitudes y habilidades que pueden coincidir o no con su personalidad”.

Entre los 12 puntos, se destacan especialmente:

- Buscar juguetes para que nenes y nenas compartan espacios, “así aprenderán un mundo más libre e igualitario”.

- Privilegiar los que “estimulen la resolución de conflictos en forma positiva, constructiva y creativa”.

- Buscar juguetes, libros y videojuegos que tengan a niños y niñas “con roles intercambiables y posibilidades de construirse en igualdad y libertad”.

- Evaluar el impacto medioambiental del regalo.

- “No hay colores de niños o de niñas; sólo etiquetas que limitan la creatividad”.

Los 12 consejos del Instituto de la Mujer.

huevos sexistas

Este último punto remite directamente a una polémica de abril de 2013, cuando María José Lubertino criticó “la venta diferenciada por colores y juguetes” de los tradicionales huevos Kinder. “Es un retroceso para la igualdad de género”, tuiteó entonces la ex titular del INADI.

Una división tradicional que disgustó a Lubertino.

Para diferenciar los juguetes de nenes y nenas, la empresa había decidido vender sus huevos con envoltorios de distinto color.

Rosa las nenas y celeste los nenes. No sólo nos condena a una división innecesaria sino que nos niega el resto de la paleta de colores”, se había indignado Lubertino.