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Actualidad Los bienes de uno de los acusados

El Gobierno denunció las propiedades de Alejandro Burzaco

La AFIP presentó una denuncia contra Alejandro Burzaco y los Jinkis (padre e hijo), los tres empresarios salpicados por el escándalo de corrupción de la FIFA. El contenido completo de la pesquisa del Gobierno y el poder en las sombras del CEO de TyC.

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No fue en vano que lo hayan bautizado el “Grondona en las sombras”. No sólo por su terrible poder dentro del esquema del fútbol argentino. También por sus contactos con los candidatos a Presidente, su profundo manejo de los vaivenes financieros de la AFA y las decisiones que toma, que sólo Don Julio se animaba a ordenar.

Para todos era un desconocido hasta que el destino de un investigación del Gobierno de Estados Unidos –que posiblemente no esperaba– lo convirtieron en un hombre público.

Alejandro Burzaco, CEO de Torneos y Competencias, y uno de los tres argentinos prófugos de la Justicia, con pedido de extradición internacional, es ahora también un enemigo del Gobierno. Esta tarde, a través de la AFIP, el Ejecutivo lo denunció por evasión (por sociedades off-shore, entre otras cosas) junto a los otros dos empresarios complicados por el FIFAGATE: Hugo Víctor Jinkis y su hijo, Mariano.

Burzaco se hizo conocido en el ambiente político por sus frecuentes encuentros con muchos de los hombres que integran el “sistema de decisiones” argentino: empresarios, funcionarios, candidatos, celebridades y dueños de medios. Lo que Mauricio Macri popularizó como el “Círculo rojo”.

Se sabe incluso de algunos ágapes secretos con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, el arquitecto de cada decisión judicial que toma la Presidenta, Cristina Kirchner. O de las comidas que compartió en Gardiner de La Costanera con Marcelo Tinelli y Sergio Massa. Conoce a todos y todos lo respetan. Hoy está distanciado de Mauricio Macri.

Burzaco es CEO y accionista de Torneos y Competencias, la productora más grande (y comercializadora) de eventos deportivos de la región, describe hoy José Crettaz (@jcrettaz), en el diario La Nación. Pero también produce contenidos para Fox Sport, DirectTV y la mitad de lo que sale al aire en TyC Sports. Algunos funcionarios de una de esas empresas lo bautizaron con ironía como “el dueño de los goles”.

Tanto poder de fuego político lo convirtió en un excelente empresario, con diversas propiedades en la Argentina y en el exterior que entraron por desgracia en el radar de la AFIP, que lo denunció esta tarde. Éstos son algunos de sus bienes. 

Propiedades: en Uruguay, en un country local y sobre Av. Libertador. Fuente AFIP.

En la denuncia que realizó la AFIP se destaca que los valores fiscales de los inmuebles son superiores a los declarados. Por eso, la entidad recaudatoria le “sugiere” a la Justicia que le pida a Burzaco las escrituras de sus propiedades para saber en qué porcentaje es dueño de cada una y determinar así cuál es la valuación real de sus bienes.

Ese pedido nunca es una buena noticia para un empresario. Menos para uno denunciado internacionalmente por maniobras que podrían ser fraudulentas. 

​Esta mañana, el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi ordenó la captura –y desencadenó los procesos para una posible extradición– de Alejandro Alejandro Burzaco, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis, a pedido de la Embajada de Estados Unidos. Más tarde rechazó formalmente los pedidos de “exención de prisión” que habían presentado sus abogados.

Falló de esa forma la estrategia del estudio Anzorreguy, que comanda la defensa de los tres acusados. Más temprano el fiscal federal Federico Delgado había “recomendado” denegar el pedido para que los imputados no queden detenidos. 

Todavía no se sabe dónde está Burzaco, que hasta el momento descansaba en Suiza, preparado para la celebración de la cumbre de la FIFA de hoy. Es difícil pensar que haya ingresado a la Argentina por el circuito formal, porque debería haber sido detenido en el aeropuerto local o cualquier otro internacional por el pedido de captura que pesa sobre sus hombros.Pero para la batalla legal que le espera en tribunales cualquier abogado recomienda que esté en su propio país, donde la Justicia suele ser más laxa a la hora de resolver un pedido de extradición.