Menu Big Bang! News
Actualidad Acusación

El Papa y Grassi, el "vínculo" argentino con la película que ganó el Oscar

Al agradecer el premio, el productor de En Primera Plana pidió a Francisco proteger a los niños de los abusos perpetrados por sacerdotes. Mientras tanto, una referencia al caso Grassi puede verse en la película.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

“Papa Francisco, es hora de proteger a los niños y restablecer nuestra fe”, dijo el productor Michael Sugar al agradecer el Oscar a Mejor Película que anoche se llevo En Primera Plana, filme basado en un caso real y enfocado en un grupo de periodistas de Boston que investiga abusos sexuales cometidos por sacerdotes durante los años ‘70. 

Sugar brindó su discurso, acompañado por parte del equipo de la película. 

“Esta película dio voz a los supervivientes. Y este Oscar amplifica esa voz, lo cual esperamos se convierta en un coro que resuene y llegue hasta el Vaticano”, remarcó Sugar. La investigación real, llevada a cabo por un grupo de periodistas del Boston Globe, descubrió no sólo los abusos, sino el hecho que la cúpula eclesiástica de la ciudad (en particular el cardenal Bernard Law) encubrió activamente los hechos. 

Pero el pedido al Papa no es la única referencia a la Argentina relacionada con En Primera Plana. Antes de los títulos finales del filme, se exhibe una lista de ciudades de todo el mundo donde se registraron abusos sexuales cometidos por sacerdotes y en la que puede leerse (entre otras localidades bonaerenses como Pilar y Quilmes) "Morón, Argentina”, en referencia al caso Grassi.

Rachel McAdams, Michael Keaton y Mark Ruffalo en una escena de la película.
Grassi fue condenado a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores.

Así, en su cruzada, el filme se hace eco de la condena a 15 años de cárcel que Julio César Grassi obtuvo por abuso sexual y corrupción de menores en el marco de su trabajo con la Fundación Felices los Niños, creada para ayudar a chicos de la calle. Actualmente, el sacerdote (que nunca fue expulsado de la Iglesia Católica) permanece tras las rejas en el pabellón 6 de la Unidad Penitenciaria Nº 41 de Campana, provincia de Buenos Aires.