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Actualidad Juegos del miedo

El culto a la anorexia: peligrosos desafíos 2.0

Las jóvenes que padecen la enfermedad pasan horas intentando superar arriesgados y poco sanos retos en la Web. Del “desafío clavícula” hasta el “truco del ombligo”. Mirá las tendencias más peligrosas, que fomentan la extrema delgadez, con las que los adolescentes se “divierten”.

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Con el propósito de destacarse, crear tendencias o ser aceptados en un grupo especial, miles de adolescentes se unen en Internet e imitan peligrosas modas que fomentan a la bulimia y anorexia, poniendo en riesgo la salud. Desde medir la cintura con una mano, hasta contabilizar la cantidad de monedas que entran en una clavícula.

Las nuevas tendencias promueven la anorexia y la bulimia

El retoge (desafío de la clavícula), es un peligroso pasatiempo que se viralizó en cuestión de semanas y se convirtió en el último desafío de las redes. El objetivo de este juego es colocar un gran número de monedas en la clavícula sin que estas se caigan. ¿Cómo funciona? Cuantas más monedas entren, más marcada está la clavícula.

#CollarboneChallenge, el desafío de la clavícula, es furor entre las jóvenes.

Lourdes Garoz, psicóloga experta en trastornos de alimentación, analizó el fenómeno en el sitio sumedico.com: “Este tipo de retos pueden provocar trastornos alimenticios. Pero lo que es aún más peligroso es que son promovidos por personas famosas, que incitan a sus seguidores a intentarlo”.

Desafío del obligo

Otro reto peligroso para demostrar la delgadez es el de ombligo. En este desafío se debe pasar el brazo por detrás de la espalda y llegar a tocar el ombligo. Este juego promueve una figura anormal y poco saludable.

La moda del “thigh gap” o “hueco entre los muslos”, también es una de las peligrosas tendencias que se viralizan hoy en la Web. El objetivo de este juego es intentar juntar los pies, sin que los muslos se toquen.

“Thigh gap” o “hueco entre los muslos”, una moda que fomenta la extrema delgadez.

La psicóloga Garoz explicó que el fenómeno fusiona la necesidad de ser aceptados con la jocosidad típica de la edad: “Los adolescentes son los más afectados en estas tendencias, porque están en una etapa en la que compiten entre iguales. Mientras que para unos puede ser una broma, para otros significa recibir la aprobación de los demás. No superar la prueba, hace que no se sientan aceptados”.

Los huesos de la pelvis: otra peligrosa medición de las adolescentes.

La moda “bikini bridge” o “puente del bikini” es otra de las tendencias a las que están expuestos los adolecentes. Este juego se basa en medir cuánto sobresalen los huesos de la pelvis en el en que una mujer se acuesta a tomar sol.

Casos de famosas con trastornos de alimentación

Victoria Beckham, la esposa del ex futbolista David Beckham, es un ejemplo a seguir por todas las adolecentes, aunque su bajo peso fue siempre muy criticado por los medios. La cantante reconoció haber sucumbido ante la presión de los medios luego de su debut en la banda Spice Girls. “En una época sólo comía verduras y me obsesionaba con las calorías que tenían los alimentos”, confesó.

Victoria: “En una época sólo comía verduras y me obsesionaban las calorías”.

Otra famosa que sorprendió a todos por su bajo peso fue la modelo Kate Moss, aunque ella asegura jamás haber padecido anorexia. La británica hasta fue acusada de hacer culto a esta enfermedad a través de sus redes sociales. “Nunca padecí un trastorno alimenticio y fue muy duro que dijeran que lo tenía. Me sentí responsable por la enfermedad de muchas chicas”, advirtió a los medios.

Kate Moss, acusada de hacer culto a la anorexia.

Allegra Beck Versace, la sobrina del famoso gurú de la moda Gianni Versace, también fue víctima de la anorexia. Desde el 2007, la morocha realiza un tratamiento contra esta enfermedad. La diseñadora habría llegado a pesar 32 kilos.

La sobrina de Versace habría llegado a pesar 32 kilos.

Además de ser tapa por sus adicciones, Lindsay Lohan sorprendió a todos en 2009 con un marcado descenso de peso. Conocida hasta ese entonces por sus curvas generosas, la actriz bajó 17 kilos y preocupó a todos los medios estadounidenses. “Estuve muy enferma y muy asustada. La gente se me acercaba y me decía: ‘Te vas a morir si seguís así'. Fue dramático”, reveló.