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Actualidad Triple Fuga

El emotivo reencuentro de los policías baleados por los Lanatta y Schillaci

Fernando Pengsawath y Lucrecia Yudati, volvieron a verse luego de haber sido atacados por los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci en un control policial de la localidad de Ranchos. La fotografía de un momento especial. 

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Los policías bonaerenses Fernando Pengsawath y Lucrecia Yudati se reencontraron luego de haber sido atacados a balazos por los prófugos del triple crimen de General Rodríguez, los hermanos Cristian y Martín Lanatta y Víctor Schillaci.

Emoción. De la mano, Fernando y Lucrecia, posan para la foto. 

Los efectivos policiales, que se recuperan de sus lesiones en el Centro Médico Fitz Roy, fueron protagonistas exclusivos de un emotivo encuentro. Ambos volvieron a verse las caras y retrataron el momento con una fotografía.

Los policías habían sido baleados por los hermanos Lanatta y Schillaci. 

En la madrugada del 31 de enero, en las vísperas de año nuevo, Pengsawath y Yudati cumplían funciones en un control policial a la altura del kilómetro 100 de la ruta provincial 20, a tan sólo tres kilómetros de la localidad de Ranchos.

El momento del ataque:

Ninguno imaginó que dentro de la camioneta Ford Ranger, a la que Pengsawath le ordenó detenerse, estarían los tres delincuentes más buscados de los últimos tiempos y menos aún, que los prófugos abrirían fuego para evitar la requisa sobre el vehículo.

Producto del violento ataque, Yudate, de 33 años, recibió un disparo en una pierna, mientras que su compañero, de tan sólo 22, fue baleado en el abdomen. Afortunadamente, ambas están fuera de peligro, y ya se preparan para volver a cumplir funciones en la Fuerza.

El joven se recupera del violenta ataque. Pronto volverá a sus funciones.

El oficial mantuvo un pronóstico reservado tras el ataque y debió recibir asistencia respiratoria mecánica y permaneció, según un comunicado de la clínica, “con pronóstico reservado”. Por su parte, la oficial Yudati, baleada en ambas piernas, necesitó ser intervenida quirúrgicamente para resguardar su pie izquierdo.

A la izquierda, Lucrecia, quien intentó detener a los delincuentes. 

Los tres delincuentes se habían fugado el domingo 27 de diciembre del penal bonaerense de General Alvear y eran intensamente buscados por todas las fuerzas de seguridad del país. Los hombres están condenados a perpetua por el triple crimen de General Rodríguez, producido en agosto de 2008, cuyas víctimas, Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina estaban vinculadas con el tráfico de efedrina.