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Escándalo: Tres mujeres policías, echadas por hacer una fiesta en la comisaría

El video de la celebración fue difundido a través de las redes sociales y llegó a las manos de las autoridades, quienes decidieron separar de los cargos a las agentes involucradas. Una era Olga Lamaison, la jefa de la repartición y las otras dos, agentes.

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La fiesta les terminó saliendo muy cara. Tres mujeres policías fueron desafectadas de sus respectivos cargos tras viralizarse un video en las redes sociales que las muestra cómo llevaron a cabo una fiesta dentro de la Comisaría de la Mujer y la Familia de Carhué.

Música, baile, pelucas y mucho cotillón. Las agentes disfrutaban de un festejo “sin permiso” y en horario laboral dentro de la seccional del partido de Adolfo Alsina, en el oeste bonaerense. En un comunicado oficial, el secretario municipal de Seguridad, José Luis Biandratti, calificó de “falta grave” la actitud de las policías, que derivó en su posterior salida de la fuerza.

"El video no tiene imágenes que estén faltando a la ética y no hay nada extraño. El problema es que en él hay tres personas de civil que son funcionarios policiales dentro de una dependencia policial teniendo un festejo desmedido de risotadas y música de fondo", explicó Biandratti.

El hecho ocurrió el pasado viernes a las 23, en la comisaría inaugurada por Alejandro Granados -ex ministro de Seguridad- y el intendente David Hirtz a fines de 2014. Un vecino de la localidad fue quien viralizó el video y se le otorgó a las autoridades mientras ya era un “secreto a voces” dentro del pueblo.

Inauguración de la Comisaría de la Mujer en Carhué, con acto pero sin fiesta.

El intendente David Hirtz al ser consultado por CAMBIO 2000 manifestó: “Mi intervención fue autorizar a la Secretaría de Seguridad a que hiciera las actuaciones correspondientes y le diera instrucciones al jefe local, comisario Diego Echaide, para que diera intervención a Asuntos Internos de la Policía, ya que me parecía un episodio impropio porque se había desarrollado en las instalaciones de la Comisaría de la Mujer”.

El caso fue elevado a Asuntos Internos de la Policía y al Ministerio de Seguridad. Las mujeres debieron entregar sus armas reglamentarias y credenciales, luego de la resolución del auditor general de la repartición policial.