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Ex combatientes arman su "trinchera" en la Plaza de Mayo

Se trata de ex combatientes del territorio continental que desde hace años acampan en la Plaza de Mayo con carpas. Protestan en reclamo de reconocimiento por su participación en la Guerra de Malvinas. Comenzaron a construir un campamento con ladrillos y otros materiales. Las fotos.

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Se trata del acampe más largo de la historia. Desde hace siete años, ex soldados del Ejército argentino que estuvieron en territorio continental durante la guerra de Malvinas reclaman un reconocimiento económico al Estado en la Plaza de Mayo. Denuncian que, a pesar de su reclamo, en más de 2500 días nunca fueron recibidos por ningún funcionario del Gobierno. Esta mañana comenzaron a construir con ladrillos y otros materiales. La Policía amenaza con desalojarlos.

Así es la construcción que encararon los ex combatientes del territorio continental en Plaza de Mayo.

La imagen sería más que llamativa: frente a la Casa Rosada, a metros del Cabildo y sobre la Plaza de Mayo, uno de los puntos geográficos más céntricos de la Capital Federal, podría haber una casilla de ladrillos. La construcción comenzó esta mañana, y está a cargo de los ex soldados que reclaman al Estado reconocimiento por su participación en Malvinas.

Sin embargo, el amplio debate alrededor de esta cuestión se generó a partir de que, si bien estuvieron asignados a la misión Malvinas, no viajaron a las islas, ni estuvieron en los campos de guerra. En cambio, su participación fue en tierras continentales, en el denominado Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), y consideran que corrieron tanto riesgo como aquellos que pelearon en trinchera.

Ladrillos, arena y cemento. Así transforman un campamento de carpas en una casa de cemento y otros materiales.

Luego de varios años de protestas desoídas, esta mañana llegaron al campamento, montado con carpas, frazadas y hasta luz eléctrica y televisión. Pero la intención era otra. Allí, comenzaron a descargar bolsas de cemento, ladrillos y arena de una camioneta. El objetivo, dijeron, era tener un techo mientras se prolongue la protesta. “Si nos van a dejar morir acá, por lo menos lo vamos a hacer bajo un techo, donde podamos dormir o refugiarnos de la lluvia o el calor”, explicó uno de los representantes de la protesta, Tulio Traboschi.

En este sentido, los manifestantes recordaron que le reclaman al Estado nacional un padrón donde se incluya a quienes participaron del conflicto del Atlántico Sur “que incluya a quienes no fueron reconocidos como tales”. “Es indigno que nos tengan tirados acá”, agregó Traboschi.

El campamento se ubica a metros del Cabildo y de la Casa de Gobierno.

Con la casilla de materiales a medio hacer, los ex militares recibieron la advertencia de la Policía Federal, que amenazó con desalojarlos del sitio si continuaban la construcción. No se trata de la primera medida polémica de los manifestantes: años atrás instalaron una réplica del cementerio de Darwin - ubicado en Malvinas, donde se encuentran los caídos en guerra - sobre una de las parcelas de pasto que tiene la Plaza de Mayo, a unos pocos metros del acampe que realizan sobre el parque.

Sobre Plaza de Mayo, los ex conscriptos reclamaban con carpas y una huelga de hambre.

Los integrantes del campamento TOAS aseguran que representan a 8.000 ex conscriptos, que fueron llevados al sur por la Guerra de Malvinas. Exigen ser reconocidos como ex combatientes para cobrar la pensión que actualmente reciben 23.313 ex combatientes. “Nosotros teníamos 20 años y nos llevaron a una guerra”, señaló Luis Giannini, otros de los ex conscriptos.

¿QUIÉN DEBE INTERVENIR?

Ocurre que la Plaza de Mayo es un territorio complicado: si bien forma parte de los espacios públicos que administra la Ciudad, se trata de un Monumento Histórico Nacional y es custodiada por la Policía Federal. Sin embargo, al encontrarse en la Capital Federal, debiera intervenir la Justicia porteña.