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Goodbye, Francis: el top 5 del Papa en Estados Unidos

Este domingo terminó la histórica gira del pontífice. Visitó tres ciudades y mantuvo una frenética agenda, con más de 30 actividades en menos de una semana. Las reuniones y las frases más importantes de un viaje inolvidable.

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Luego de varios días de gira por los Estados Unidos, el papa Francisco abandonó la ciudad de Filadelfia para regresar al Vaticano, donde tendrá una agenda menos intensa que en la última semana.

En su recorrido, el argentino mantuvo reuniones con Barack Obama, visitó el Congreso, criticó los abusos sexuales cometidos por obispos y curas, y hasta brindó un histórico discurso ante la ONU.

Francisco ofreció una gran misa en el mítico Madison Square Garden, en Nueva York.

La gira fue maratónica. En cinco días visitó tres ciudades: Washington, Nueva York y Filadelfia. En cada una de ellas dio discursos relacionados a la política: pidió abolir la pena de muerte, luchar contra la pobreza “con hechos” y hasta se dio el lujo de citar al Martín Fierro ante la ONU.

ENCUENTROS CON OBAMA

Al poner un pie en el aeropuerto de Washington, Francisco se encontró con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien lo fue a esperar con su esposa Michelle. Juntos, caminaron desde la pista unos cuantos metros hasta el vehículo que trasladó al Papa.

El miércoles, el Pontífice visitó la Casa Blanca, donde además de mantener un encuentro privado con Obama, brindó un discurso en el que, por momentos, le habló directamente al jefe de Estado estadounidense.

Con la Casa Blanca de fondo, el Papa se refirió a la discriminación contra los inmigrantes que llegan de manera ilegal a los Estados Unidos, y pidió “edificar una sociedad que sea verdaderamente inclusiva y tolerante, para salvaguardar los derechos de los individuos y las comunidades, y para rechazar toda forma de discriminación injusta”. También hizo menciones al cambio climático y a la Iglesia Católica.

DESDE EL CONGRESO, PIDIÓ ABOLIR LA PENA DE MUERTE

Una de las actividades más esperadas de la agenda papal era la visita al Congreso. Ante legisladores demócratas y republicanos, miembros del Poder Judicial y funcionarios del Gobierno, instó a “abolir la pena de muerte”.

Estoy convencido de que es lo mejor, dado que cada vida es sagrada”, sostuvo durante su extenso discurso, que se prolongó por casi 50 minutos. “No sólo los apoyo, sino que respaldo a quienes están convencidos de que un castigo justo y necesario nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación”, señaló Francisco en el Capitolio.

Durante su discurso ante el Congreso reiteró con aún más vehemencia sus palabras respecto de la inmigración. Pidió ver a los inmigrantes como personas y “tratar a los otros como quisiéramos ser tratados nosotros”.

En su paso por el Capitolio, hizo llorar a un senador, que luego renunció a su banca.

Pero además, hizo un llamado al cuidado del medio ambiente, y hasta se refirió a su encíclica Laudato Si, publicada meses atrás, donde hace foco en el respeto que se le debe tener a la Naturaleza. Frente a los congresistas, señaló que “es hora de acciones y estrategias osadas para implementar una cultura del cuidado” y “una aproximación integral para combatir la pobreza y simultáneamente cuidar la Naturaleza”.

“QUE LOS HERMANOS SEAN UNIDOS”

En plena Asamblea General de la ONU, el Papa sorprendió al citar al gaucho argentino Martín Fierro. “Es un clásico de la literatura de mi tierra natal”, explicó luego a los mandatarios presentes. Lo hizo al referirse a la “fragmentación social” que vive el mundo contemporáneo.

“Nos enfrentamos unos con otros para preservar intereses propios. El tiempo presente nos invita a privilegiar acciones que generen dinamismos nuevos en la sociedad”, señaló el Papa desde la sede de la ONU.

“El futuro nos pide decisiones críticas y globales de cara a los conflictos mundiales que aumentan el número de excluidos y necesitados”, agregó el jefe del Estado Vaticano, luego de citar al Martín Fierro.

CONDENÓ LOS ABUSOS SEXUALES EN LA IGLESIA

En lo que ya fue catalogado como otro gesto del líder de la Iglesia Católica, durante su visita por Filadelfia rechazó los abusos sexuales cometidos por curas, padres y obispos. Aunque ya había condenado la pederastia, el Papa volvió a condenar las violaciones y otros abusos cometidos en el seno de la fe.

Ante cientos de obispos que lo escucharon en una de sus últimas apariciones en la ciudad, aseguró que “los crímenes contra menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo”, y se comprometió a la “celosa vigilancia” de la Iglesia, para proteger a los más chicos. “Prometo que todos los responsables rendirán cuenta”, disparó.

Previo a ese discurso, y también en Filadelfia, el Pontífice se reunió con víctimas de abusos sexuales. En total se encontró con tres mujeres y dos hombres, todos adultos, que en su infancia sufrieron abusos por parte de miembros del clero, familiares o maestros.

DESDE UNA PRISIÓN, CRITICÓ AL SISTEMA CARCELARIO

Así como desde el Congreso se dio el lujo de cuestionar al poder político que aún no condena la pena de muerte, desde la prisión que visitó este domingo en Filadelfia, rechazó las cárceles que “no ayudan a la reinserción” ni buscan “generar nuevas oportunidades”.

La visita al penal de Curran-Fromhold era una de las más esperadas, sobre todo luego de sus críticas hacia la pena de muerte días atrás desde el Capitolio. Los presos fabricaron durante el último mes el sillón en el que Francisco se sentó para decir unas palabras.

“He venido como pastor pero sobre todo como hermano a compartir su situación y hacerla también mía”, lanzó Francisco. Al finalizar su discurso, saludó a todos los presos presentes, uno por uno. A muchos les dio la mano, mientras que otros se animaron a abrazarlo, lo que al principio encendió alertas en la seguridad que rodea al Pontífice.