Menu Big Bang! News
Actualidad ¿Qué es el bullying?

Guía de Orientación Educativa para evitar abusos

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Sin dudas, como padres, una de las decisiones de mayor relevancia que tenemos que tomar tiene que ver con la educación y la preparación que le vamos a dar a nuestros hijos para que tengan las herramientas necesarias para enfrentar el futuro.

Debatimos sobre los beneficios de la escuela pública y el colegio privado. Los valores de la educación laica y la religiosa o la conveniencia de la escolaridad simple versus la jornada completa. Crecemos con ellos y estamos convencidos que la etapa inicial es difícil, por eso los acompañamos en la transición, nos vamos alejando cada día un paso más y finalmente los dejamos en manos de la institución donde creemos que lo van a cuidar.

Lo que probablemente no nos preguntamos es si nuestro hijo será maltratado por sus pares y cual será la actitud de la institución frente a esa situación. Quizás se deba a que ni siquiera nosotros sabemos bien de qué se trata el acoso escolar o simplemente porque muchas veces caemos en el error de minimizar lo que ocurre: “son peleas de chicos”, “no hay que sobreproteger”, “la escuela está para enseñar”.

El Ministerio de Educación de la Ciudad de Bs. As. ha elaborado una interesante Guía de Orientación Educativa sobre bullying y acoso entre pares aportando información que merece ser difundida para identificar las situaciones de violencia e intervenir en ellas. Por eso, acá te dejo una reseña de los puntos mas relevantes:

¿Qué es el bullying?

El Bullying es una conducta de hostigamiento fisico o psicológico sobre un otro que se da de manera repetida e intencionada dentro y fuera de la escuela. Supone algún tipo de desigualdad entre acosador y acosado, y éste, al no encontrar manera de defenderse termina por someterse, contra su voluntad.

¿Cómo puede ejercerse?

El bullyin puede ser físico (cuando un alumno le pega a otro, le esconde sus cosas, lo ensucia) puede ser verbal (cuando se ponen sobrenombres denigrantes, se amenaza, ridiculiza, agrede, humilla, insulta, menosprecia o se pone en evidencia defectos físicos,) o puede presentarse también bajo la forma de exclusión social (cuando se ignora, se le hace el vacío, se cuentan intimidades, se inventan historias falsas, se arman estrategias para que no se sienten a su lado, no jueguen con él o no le hablen o cuando no se lo invita a reuniones pero se le hace saber a la víctima que ha sido dejado de lado).

¿Quienes son los actores involucrados?

En una situación de violencia escolar son muchos los actores que tiene un rol determinante. Principalmente se debe tener en cuenta que la víctima seguirá siéndolo mientras no pueda defenderse o hasta que intervenga un adulto. Por otro lado el acosador/hostigador puede que no sea quien ejerza la violencia pero de seguro es quien define las reglas y quien decide la permanencia o exclusión de los integrantes del grupo. En su carácter de líder cuenta con seguidores que lo apoyan y avalan - voluntariamente o no- sus actitudes. Hay que destacar que - de acuerdo a lo plasmado en la Guía-  cumplen una función primordial ya que sin ellos el hostigamiento no tendría razón de ser. Es decir, son quienes al “festejar” la actitud del líder, avalan y perpetúan su violencia.

También nos encontramos con los “espectadores”, testigos de los acosos pero que en la mayoría de los casos permanecen en silencio por temor a ser ellos “buchones” o las futuras víctimas.

Finalmente, los adultos. El personal de la escuela tiene la obligación ineludible de detectar e intervenir inmediatamente y, los padres la responsabilidad de detectar los cambios en sus hijos y notificarlos, al menos, a los directivos de los establecimientos para trabajar juntos en la problemática.

¿Cuáles son las consecuencias?

Producto de padecer situaciones de hostigamiento y violencia, se detectan alumnos que experimentan sentimientos negativos (inferioridad, humillación, culpabilidad), baja autoestima, aislamiento, introversión, evitación de situaciones interpersonales, bajo rendimiento escolar, conductas agresivas y hostilidad, síntomas psicosomáticos (vómitos, dolor de cabeza), desconfianza en los demás, fobia a la escuela, depresión, problemas emocionales y de salud mental y hasta suicidio.

¿Dónde denunciarlo?

Para prevenir hoy y evitar las consecuencias en el futuro se recomienda, en primer lugar, informar en el colegio sobre la situación pero si tenés dudas o querés asesoramiento, en la Ciudad de Buenos Aires podés llamar a la Linea 102 del Consejo de Derechos de Niñas Niños y Adolescentes o bien ingresar a www.facebook.com/derechoshumanosgcba.