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Actualidad Perfil de Cristian Fuster

La broma del neurocirujano que operó a Cistina

El prestigioso médico fue homenajeado en el Senado ante la presencia de CFK, a quien operó de un hematoma subdural en 2013. Habló del sadismo que el imaginario popular atribuye a la profesión y bromeó con un comentario de CFK. “Confirmé que tiene neuronas”.  

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El titular de la Fundación Favaloro, el cirujano Cristian Fuster, demostró que aparte de sus cualidades profesionales, tiene buen humor. No sólo se hizo eco del imaginario social que le adjudica a los cirujanos una cuota de sadismo, también ratificó que la presidenta Cristina Fernández, a quien en 2013 operó de un hematoma subdural, "tiene neuronas... lo confirmé totalmente", aseguró el médico de apenas 42 años, en una entrevista en FM1. 

“Este hombre fue el que operó mi cabeza y realmente estoy acá para reconocerle y agradecerle”, dijo la mandataria en el homenaje que se le hizo a Fuster en el senado ayer. Y agregó: "Ha demostrado finalmente que la presidenta, contra lo que algunos decían, tiene neuronas". Risas generalizadas.

Fuster, nacido en la norteña provincia de Chaco, tiene 42 años, se graduó como médico de la Universidad Barceló en 1999 e inició su entrenamiento como cirujano general en el Hospital Interzonal de la localidad bonaerense de Ezeiza, para luego ingresar como residente en el Instituto Fleni, de Buenos Aires, en el Servicio de Neurocirugía. También trabajó en el Servicio de Neurocirugía del Hospital Sainte-Anne y el Hospital La Pitie Salpetriere, de París.

Cuando operó a CFK tenía sólo 40 años."Los medios hacían mención a mi supuesta falta de experiencia", reconoció.
También se refirió al supuesto sadismo innato de su profesión.  En mi época de residente en FLENI habíamos operado a una monja y siempre me decía: 'doctor, usted es muy bueno, qué bueno, qué bueno'. Y un día me dijo: 'doctor, yo sé porque usted es muy bueno, porque usted descarga todo su sadismo en el quirófano'".
.Fuster aclaró que, en realidad, "el imaginario popular piensa que uno está abriendo la cabeza, trepanando y rompiendo todo...es un proceso muy cuidadoso".
a veces ni siquiera abrimos, hacemos pequeños agujeritos", explicó.