Menu Big Bang! News
Actualidad crímenes y omisiones

La escalofriante historia del cura acusado de abusar de 50 seminaristas

Este lunes empieza a definirse en Entre Ríos el futuro de Justo Ilarraz, el sacerdote que habría agredido sexualmente a niños y adolescentes entre 1984 y 1992. Silenciado por la Iglesia, el caso salió a la luz en 2012.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Este lunes será un día clave en el impactante caso de Justo José Ilarraz, acusado de abusar de al menos 50 seminaristas de 10 a 14 años entre 1984 y 1992. La justicia entrerriana definirá si confirma el procesamiento del sacerdote, cuya defensa argumenta que los delitos están prescriptos.

Para su defensa, los delitos prescribieron.

La causa se inició en 2012 y ya declararon por escrito el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, y su predecesor, Estanislao Karlic. Ese año se supo que la investigación interna que se le hizo al cura nunca fue elevada al Vaticano ni puesta en conocimiento de la justicia ordinaria.

Del medio centenar de presuntas víctimas, siete ex seminaristas declararon haber sido abusados por Ilarraz. "Muchos son los afectados que en el silencio de sus reclamos, sean miedos propios o miedos a semejantes, quieren y hacen fuerza para desenmascarar a esta criatura humana, corrompedora de almas de gente humilde, creyente, trabajadora", habían escrito en una carta difundida el año pasado.

Las víctimas escribieron una carta pidiendo justicia.

Ilarraz ejerció como prefecto de disciplina (una suerte de preceptor) en una escuela secundaria orientada al sacerdocio. Después de unas averiguaciones internas ordenadas por el propio Karlic, se concluyó que los abusos habían ocurrido. La sanción fue el destierro.

Pero las víctimas que declararon entonces lo hicieron bajo dos juramentos, decir la verdad y no contar nada a nadie. El caso nunca salió a la luz pública y quedó en el archivo secreto de la curia.

Ilarraz había recibido protección interna.

Después de idas y vueltas judiciales, durante la misa crismal de este miércoles monseñor Puiggari pidió "perdón por nuestros pecados e infidelidades que han escandalizado a muchos".