Menu Big Bang! News
Las cinco claves para conseguir la siesta perfecta

Actualidad Consejos y recomendaciones

Las cinco claves para conseguir la siesta perfecta

Un pequeño descanso durante el día aumenta el estado de alerta, la concentración y la productividad. Además, reduce las posibilidades de sufrir un ataque al corazón y reduce la hipertensión. Pero, ¿cuáles son las condiciones necesarias para poder relajarse?

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Desacelerar el ritmo, bajar un cambio, dormir una siesta. Aunque para muchos es sólo un lujo inexistente en su rutina diaria, la siesta es una de las recomendaciones médicas por excelencia. Según el doctor James Maas, docente de la Universidad de Cornell y autor del libro Sleep for success (Dormir para ser exitoso), un descanso diario aumenta el estado de alerta, la concentración y la productividad.

Informes emitidos por la Universidad de Berkeley le dan la derecha al doctor y aseguran que el un breve reposo en medio de la jornada laboral mejora el funcionamiento cardíaco, reduce la hipertensión y hasta aumenta en un 20 por ciento la capacidad de aprender una habilidad motora.

Pero, ¿cómo generar las condiciones ideales para la siesta perfecta? En un intento por mejorar la calidad de vida de sus lectores, BigBang te acerca las cinco claves para alcanzarla. Una nota ideal para leer al ritmo de I’m only sleeping, de Los Beatles.

1. Tiene que durar sólo 26 minutos

La Escuela Médica de Harvard y la Agencia Espacial Norteamericana (NASA) establecieron en 2011 que el tiempo exacto de duración de la siesta tiene que ser sólo de 26 minutos. De lo contrario, el exceso de sueño podría causar somnolencia.

El problema de las siestas largas es que se corre el riesgo de ingresar en la fase REM.

Según estudio realizado por la Junta de Seguridad de Transporte de Estados Unidos, la efectividad de sus controles aéreos mejora en un 34 por ciento y refuerza un 54 su estado de alerta.

2. A oscuras y recostados es mejor

Otra de las claves para alcanzar la mejor siesta es hacerlo. “Hay que bloquear cualquier luz y, en caso de no poder hacerlo, se recomienda el uso de un antifaz”, explica Maas.

Los especialistas recomiendan no dormir en sillas. Lo ideal es alcanzar una posición horizontal.

La posición también resulta importante, en especial si se cuenta con poco tiempo. Estudios de diversas universidades destacan que se tarda un 50 por ciento más en conciliar el sueño si se lo intenta sentados.

3. Dejar los pendientes y silencio absoluto

Antes de dormir, lo ideal es dejar lejos todos los pendientes y obligaciones del día. ¿La recomendación? Elaborar antes de dormir un listado con las cosas que hay que hacer, para que el cerebro se quede tranquilo.

Anotar los pendientes ayuda a “relajar el cerebro” antes de conciliar el sueño.

El silencio también es clave para evitar las interrupciones. “Dejar una película de fondo o dormir con la televisión encendida no es bueno. Porque, por más que consigamos dormir, el cerebro no se relaja del todo”, precisa Jesús Escribá, director del Instituto español de Medicina del Sueño.

4. Un cafecito antes de dormir

Pese al imaginario popular, el café no es un enemigo del buen sueño. Pero, como la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, hay que tomarlo justo antes de dormir.

Lo ideal es tomarlo veinte minutos antes de comenzar la siesta. De esta manera, se capitaliza el efecto.

Según un estudio realizado por la Universidad de Loughborough del Reino Unido, lo ideal es beber la infusión veinte minutos antes de comenzar la siesta, el mismo tiempo en que el cuerpo tarda en procesar la cafeína. ¿El motivo? Se encargará de despertar al organismo justo antes de que ingrese en un sueño profundo.

5. Desconexión total

Los expertos recomiendan apagar el teléfono celular y todos los dispositivos móviles antes de comenzar con la siesta. Las constantes notificaciones impedirán la conciliación del sueño o, en el peor de los casos, se filtrarán en el inconsciente condicionando el descanso.

Celulares y dispositivos móviles lejos de la cama y, en el mejor de los casos, apagados.
Evitar llegar al sueño REM (fase profunda) es el último gran consejo: lo ideal es configurar la alarma para evitar superar el tiempo máximo y relajarse.