Menu Big Bang! News
Actualidad guía práctica

Las cuatro actitudes que envenenan una relación de pareja

Un estudio de expertos de la Universidad de Washington enumeró cuales son las cuestiones más nocivas y que toda pareja debe evitar o controlar. Las llamó Los 4 Jinetes del Apocalípsis.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Dicen tener la fórmula para la felicidad de las parejas, a punto tal que su ámbito de trabajo se llama el laboratorio del amor y está en Universidad de Washington. Allí, durante cuatro décadas, el doctor John Gottman, experto en relaciones, y su equipo han estudiado más de 3.000 parejas.

Consejos para relaciones sanas.

Gottman afirma que puede predecir con una precisión del 90% si una pareja permanecerá unida o no. Pero también dice que las parejas pueden salvar sus relaciones mediante la detección de las señales de advertencia y cambiando la forma en que se tratan entre sí, asegura a la BBC.

El Instituto Gottman identificó cuatro problemas potenciales para una relación, a los que llaman "Los cuatro jinetes del Apocalipsis". ¿Cuáles son?. Clásicos, predecibles pero altamente nocivos.

1-La crítica

Una actitud constante en ese sentido puede sentirse como si se estuviera atacando la personalidad o naturaleza de la otra persona. Eso es mucho más perjudicial que una queja o un comentario negativo suelto.

La crítica permanente horada.

2-El desprecio

Este es el más fuerte presagio del fracaso de una relación, y usualmente se alimenta de pensamientos negativos guardados por mucho tiempo respecto a la pareja. Y la verbalización de esta actitud es nefasta.

Hay indicios reveladores como el sarcasmo, los insultos, las burlas y la ridiculización. Aunque parezcan inofensivos, son expresiones que a menudo llevan al conflicto y no a la resolución de los mismos.

No utilizar sarcasmos ni insultos.

3-Estar en guardia

Al sentirse atacado en una relación, la reacción usual es proteger los sentimientos personales, ya sea ensimismándose o estallando con ira. Esta autoprotección es un intento de evitar lo que se percibe como un ataque. Mucha gente se pone a la defensiva cuando la critican, pero realmente se trata de una manera de culpar a la pareja.

4-La cura del silencio

Al verse incapaz de lidiar con cualquiera de los otros "tres jinetes", la pareja o uno de sus miembros puede responder desconectándose, dando la espalda, con indiferencia notoria, pretendiendo estar ocupado o mostrando algún comportamiento obsesivo.

Ignorarse es destructivo.

Aunque esto evita la confrontación, la clausura de la comunicación produce el efecto de subir el ritmo cardíaco del corazón a más de 100 latidos por minuto, lo que nos deja físicamente abrumados.

-Los antídotos

Ante estos cuatro fantasmas Gotman recomienda otras tantas soluciones. Claro, teóricas.

Quejarse pero sin culpar

Hablar sobre los sentimientos con la pareja con frases que incluyan el pronombre "Yo". En vez de decir: "vos siempre hablas de vos mismo", decir: "me siento ignorado; ¿podríamos hablar de cómo me fue a mí hoy?".

Cultura del respeto

Piensa positivamente sobre tu pareja, concentrándote en sus características buenas y destacadas, demostrando aprecio y afecto. Evitar los insultos o ser muy sutil en el reclamo.

Hacerse cargo, mantener la calma, temas básicos.

Asumir la responsabilidades

Incluso si uno no está de acuerdo con su pareja en algún tema en particular, hay que asumir parte de la responsabilidad. "Es tu culpa que siempre lleguemos tarde", puede mesurarse con “yo también me retrasé”.

Calma

Para evitar entrar en cólera, tomarse 20 minutos para reducir el ritmo cardíaco antes de empezar de la discusión inminente. Es preferible salir a caminar para luego conversar.

No angustiarse

Hablar no es lo mismo que comunicar y "a menudo nadie nos enseña cómo comunicarnos, ni en la escuela ni en casa", señala Peter Saddlington, psicólogo de Relate UK, una organización que lleva 70 años ofreciendo apoyo a parejas. Y deja una máxima” hablar de lo que se siente”. Habría que ver si los expertos lo ponen en práctica.