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Actualidad Estuvieron más de dos horas

Manifestantes de la línea 60 cortaron la Panamericana

Trabajadores de la línea 60 realizaron una protesta en la Autopista Panamericana a la altura de la Ruta 197, en General Pacheco. Levantaron el corte pasadas las 10. Los manifestantes reclamaron una solución para el conflicto laboral que ya lleva casi un mes. La Gendarmería trabaja en el lugar para contener el corte.

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Desde las 8 de la mañana, los trabajadores de la línea 60 de colectivos realizaron una protesta en la Panamericana a la altura de la Ruta 197 mano hacia Capital Federal. La Gendarmería nacional y la Policía Bonaerense acordaron con los manifestantes que dejen un carril liberado. Pasadas las 10 levantaron el corte, tras más de dos horas.

El conflicto en la línea 60 se extiende desde hace 27 días en todas las cabeceras. En las últimas horas, la jueza María Servini de Cubría ordenó verificar más de 30 unidades que se encuentran estacionadas en la cabecera de Constitución para analizar en qué estado se encuentran, luego de que el dueño de la compañía denunciara que los propios empleados se los habían apoderado.

Así comenzaba el corte en la autopista Panamericana a las 8 de la mañana.

Sin embargo, los trabajadores se niegan a que la empresa retire los colectivos por su cuenta, y exigen ser ellos quienes conduzcan hasta el juzgado y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) donde serán analizadas las formaciones.

Sobre la Panamericana, en tanto, protestan los empleados que trabajan en la cabecera que la línea 60 tiene en la localidad de Ingeniero Maschwitz, una de las más importantes de la empresa.

En las redes sociales, los usuarios expresaron su malestar por los cortes, que generan importantes demoras.

El conflicto se inició en junio debido a una protesta en la que los choferes decidieron no cobrar a los pasajeros en reclamo por el despido de uno de los choferes. El Ministerio de Trabajo había dictado la conciliación obligatoria y ordenó a la empresa reincorporarlo, pero cuando el empleado se presentó a trabajar, le prohibieron la entrada y además enviaron otros 50 telegramas más de despido, lo que agravó el conflicto entre la patronal y los trabajadores.