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Misterio en el centro porteño: ¿quién borró la punta del Obelisco?

El clásico monumento ubicado sobre Corrientes y 9 de julio pareció amanecer sin su remate característico. Se trata de una intervención artística, que generó decenas de mensajes en Twitter.

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Sin punta. Así amaneció el Obelisco porteño esta mañana. El misterio fue develado en horas de la tarde. No se trata de reformas al clásico monumento ubicado en el cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio, sino de una intervención del artista Leandro Erlich que sorprendió a los transeúntes.

La obra se llama “La democracia del símbolo”. Allí, a través de paneles espejados, el artista creó una ilusión óptica, por lo que la “cabeza” del emblema porteño no se puede percibir a simple vista.

Con el correr de las horas, la situación del Obelisco sin punta provocó furor en las redes sociales, donde cientos de usuarios se preguntaban de qué se trataba.

Lo cierto es que las tareas artísticas se prolongaron por varias horas. Para dejar al Obelisco sin su histórico mirador fueron necesarias varias grúas y más de una docena de personas.

La intervención artística consta de dos etapas: la primera ocurrió a las 15, frente al monumento porteño; y la segunda a partir de las 17, en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), donde se encuentra el sector que “le falta” al Obelisco: los organizadores aclararon que la obra no fue cortada.

En diálogo con el diario La Nación, Erlich sintetizó que su obra de arte toma como eje al Obelisco porque es un “ícono que tiene la particularidad de ser muy misterioso en todos los aspectos”, y remarcó que “los argentinos no conocemos su interior porque nunca fue pensado para ser visitado, a diferencia de muchos monumentos” que forman parte del circuito turístico de las grandes ciudades, como es el caso de la Torre Eiffel, en París; o la Estatua de la Libertad, en Nueva York.

Así se observa día a día el clásico monumento ubicado en el cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio.

Pero además, diferenció el concepto de ilusión óptica con la magia y aclaró que su exposición se trata de una intervención artística.

“La ilusión óptica es un punto de partida, una forma de involucrar al espectador en una experiencia dentro de la historia de la obra. Esa sorpresa, ese pequeño descubrimiento de algo que no era como pensábamos, genera algo muy positivo. No provoca una confusión angustiante del estilo ‘me engañaron otra vez’, sino que despierta esa sensación de que puede ser de otra manera”.

Sin su clásica punta: así amaneció el Obelisco porteño, por una intervención artística.

El artista argentino es reconocido por sus instalaciones, que juegan, además de la ilusión óptica, con lo virtual y lo tridimensional. En 2012, en la inauguración de la Usina del Arte de La Boca, sorprendió con una fachada de una típica casa porteña de hace cien años, en donde la gente hasta podía treparse.