Menu Big Bang! News
Actualidad En busca de la bendición

Santísima cumbre: Macri visitaría al papa Francisco en enero

El presidente negociaría su primera audiencia oficial con el pontífice. La historia de una relación signada por las creencias religiosas.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

El matrimonio igualitario. Ese parece ser el origen del enfriamiento en la relación entre el ex jefe de Gobierno porteño y el ex arzobispo de Buenos Aires. Es que en el 2009, Jorge Bergoglio había criticado a Mauricio Macri por no apelar un fallo judicial que permitía el casamiento entre personas del mismo sexo en la ciudad. El flamante presidente buscaría en enero romper el hielo acumulado desde entonces con el ahora papa Francisco.

La relación entre Mauricio Macri y el papa Francisco ha tenido varias idas y vueltas desde 2009.

“Ha faltado gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley”, le reprochó, según publicó el diario Perfil, en aquel momento durante una audiencia privada. Para peor, la ahora vicepresidenta Gabriela Michetti se refugió cuando era diputada nacional en una casa de retiro espiritual durante el debate de la ley que irritaba al por entonces arzobispo porteño. El Congreso finalmente la sancionó el 16 de julio de 2010.

El presidente designó a Rogelio Pfirter, ex alumno del Papa, como embajador ante el Vaticano.

Más allá de las profundas diferencias políticas e ideológicas, ambos tienen una persona en común: Rogelio Pfirter. Es que Mauricio Macri designó al ex alumno de Jorge Bergoglio como el nuevo embajador ante la Santa Sede. Por su parte, la canciller Susana Malcorra estaría negociando con el Vaticano un encuentro con el Papa para finales de enero cuando el presidente asista al Foro Económico Mundial de Davos.

Para preparar el terreno, Mauricio Macri llamó el 17 de diciembre a Francisco para felicitarlo por su cumpleaños 79. Fiel a su costumbre, el Sumo Pontífice le envió una carta al presidente a través de su amiga Adriana Triaca, madre del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Vale recordar que el presidente se había quedado con las ganas de recibir el saludo del Papa por su victoria en el ballotagge y su posterior asunción.