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Tras casi 40 años, una Madre de Plaza de Mayo declaró por la desaparición de su hijo

Actualidad Juicio de lesa humanidad

Tras casi 40 años, una Madre de Plaza de Mayo declaró por la desaparición de su hijo

Elia Espen, integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, contó todo lo que vivió ese día de 1977, cuando desapareció su hijo, Hugo Meidan, quien estuvo secuestrado en el centro de detención clandestino Club Atlético.

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Por primera vez en 39 años, Elia Espen, integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, fue citada por la Justicia a los Tribunales de Comodoro Py para que brinde detalles por la desaparición de su hijo, Hugo Miedan, que fue secuestrado en febrero de 1977.

“Que yo declare por primera vez hoy, después de 39 años, es una prueba de la desidia de los gobiernos de todos estos años”, sostuvo Elia en diálogo con Télam luego de haber declarado. Meidan tenía 27 años, cinco hermanos, militaba en el PRT, vivía en Flores junto a su madre y sus hermanas, estudiaba Arquitectura y trabajaba en la editorial El Derecho.

Elia Espen en Tricunales / Daniel Dabove – Telam

Espen declaró anticipadamente ante el Tribunal Oral Federal 2 en el marco del juicio Atlético-Banco-Olimpo (ABO), que –aún sin fecha de inicio fijada- juzgará crímenes de lesa humanidad cometidos en ese ámbito durante la última dictadura cívico-militar.

“Cuando estos militares vinieron a nuestra casa, además de llevarse todo, absolutamente todo, nos maltrataron de una manera muy violenta. Yo fui tremendamente golpeada, y mis hijas golpeadas y manoseadas.

Espen, de 84 años, contó con lujos de detalles todo lo sucedido el 18 de febrero de 1977, cuando un grupo de tareas irrumpió en su casa y secuestró a su hijo, quien por entonces cursaba cuarto año de la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y militaba en el PRT.

El hijo de Elia Espen esperó casi 40 años para poder declarar.

“Cuando estos militares vinieron a nuestra casa, además de llevarse todo, absolutamente todo, nos maltrataron de una manera muy violenta”, detalló en su relato y además sostuvo que ella misma fue “tremendamente golpeada” y que dos de sus hijas además fueron “golpeadas y manoseadas”.

Si bien Elia Espen presentó el mismo día del secuestro de su hijo la denuncia, ésta nunca quedó registrada en la comisaría, consignó hoy en su declaración anticipada ante el Tribunal Oral Federal 2.

El horroroso final de Meidan

Según información recabada por su madre, luego de su secuestro Miedan fue trasladado al centro de detención clandestino conocido como Club Atlético, ubicado en la avenida Paseo Colón y Garay. En este lugar, estuvo encadenado, y cuando las torturas se lo permitían, se encargaba de servir la comida.

La imagen de Hugo Miedan, presente durante la declaración de su madre.

El destino final de Meidan fueron los infames “Vuelos de la muerte”, formando parte de los miles de secuestrados arrojados a las aguas del río de la Plata.

El circuito del mal

El juicio Atlético-Banco-Olimpo (ABO) está encargado de juzgar a los responsables de tres de los centros de detenciones más nefastos de la última Dictadura Cívico-Militar y la interacción que había entre ellos.

Se intenta recuperar arqueológicamente el centro de detención Club Atlético.

El centro clandestino Club Atlético comenzó a funcionar en un viejo depósito de la Policía Federal, ubicado en Paseo Colón y avenida Garay. Fue demolido en 1977, cuando se construyó la Autopista 25 de Mayo.

Así se ve en la actualidad el lugar donde estaba ubicado el centro de detención clandestino Club Atlético. 

Fue entonces cuando muchos de los secuestrados ilegales que había allí fueron trasladados a El Banco, el centro clandestino ubicado en Autopista Riccheri y Camino de Cintura.

El circuito se completó cuando en agosto de 1978 los detenidos/secuestrados pasaron al depósito de automotores de la Policía Federal en Lacarra y Olivera, bautizado como Garage Olimpo.

Garage Olimpo

Este nuevo tramo de la causa ABO es la continuación del juicio que en 2009 el Tribunal Oral Federal 2 condenó a 12 represores a prisión perpetua, cuatro recibieron 25 años y uno fue absuelto.

En un desprendimiento de la causa ABO, en junio de 2012, el mismo tribunal condenó al ex policía federal Pedro "Calculín" Godoy a 25 años de prisión y al ex miembro del Ejército Alfredo "Cacho" Feito a 18 años de prisión por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.