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Una contraseña en un bar contra la violencia de género

Un local salteño adoptó la idea surgida en Gran Bretaña. Se trata de un cartel colocado en el baño femenino que ayuda a las mujeres.

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La idea, valiosa y creativa, surgió en Gran Bretaña, se expandió por Europa y ahora llegó a un bar de Salta. Podría resumirse así: una mujer está en una cita, un encuentro, pero el hombre en cuestión le produce miedo. Acto seguido va al baño a pensar en la situación y se encuentra con un cartel que ofrece ayuda. Invita a ir a la barra y preguntar por "Ángela".

El cartel colocado en los baños de mujeres.

Qué dice el cartel. "Ayudanos a ayudarte. Leer sólo toma un minuto. Soy Angela. Estás en una cita que no está funcionando? ¿Sientes que no estás en una situación segura? ¿Tu cita de Tinder no es quien decía ser en su perfil? Te sientes incómoda con la persona con quien viniste al bar?. Acercarte a la barra y preguntá por 'Angela' y el personal del bar sabrá como sacarte de esta situación".

"Pusimos el cartel hace un par de meses y muchas mujeres nos felicitan por la iniciativa, pero por suerte, no tuvimos hasta ahora ninguna situación que resolver, pero no lo descarto, porque en Salta hay mucha violencia de género", dijo a Télam F.Z., dueño del bar al que no se identifica por seguridad y para que la iniciativa siga siendo funcional para las mujeres que la necesiten.

Al dueño del local le dio la idea una amiga que había visto un cartel igual en un boliche de Suecia, como parte de la iniciativa 'Ask for Angela' (Pregunta por Angela) que lanzó en septiembre del año pasado el Consejo del Condado de Lincolnshire, en Gran Bretaña, dentro de la campaña #NoMore (#NoMás en español, equivalente inglés del #NiUnaMenos argentino).

La idea británica se viralizó en redes sociales apenas la dieron a conocer, y ahora llegó a Argentina, el país en el que surgió la iniciativa NiUnaMenos.

Una ayuda eficaz para "zafar" de un posible acosador.

"Participé de las marchas NiUnaMenos, tengo dos hijas y me preocupa lo que les pase a ellas y a todas la mujeres. Pienso que podemos salvar una vida con este simple gesto", contó F.Z., a cuyo bar asisten mujeres de entre 18 y 45 años, muchas de Salta y muchas turistas. "Con el personal tenemos un protocolo para actuar si alguna nos da la contraseña y pregunta por 'Angela'", agregó.

Los bares y boliches bailables son, muchas veces, el inicio de un encuentro que termina en maltrato o femicidio, tal como lo demuestran las cientos de crónicas que se escriben en Argentina para contar las violencias hacia las mujeres.