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Actualidad ¿No pueden no quieren irse?

Vivir con los padres a los 30, una tendencia que se instaló

Casi el 20% de los argentinos de entre 30 y 35 años aún reside en la casa paterna. Las dificultades para afrontar los gastos de un alquiler representa la principal razón de este fenómeno. Otros no abandonan a sus progenitores por comodidad. 

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En Argentina es cada vez más común escuchar casos de adultos de 30 años que viven con sus padres. Según el último censo (2010), casi el 20% de los hombres y mujeres de entre 30 y 35 años aún convive bajo el mismo techo que sus padres o uno de ellos.

A su vez, una investigación de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) señala que la gran mayoría de los jóvenes de entre 18 y 35 años reside en el hogar familiar y "y no aporta a la economía del hogar".

La tendencia a vivir con tus padres aumenta cada década

Los motivos por los cuales un adulto de 30 años permanece en el hogar de su familia son varios. Las dificultades económicas y la comodidad encabezan la lista. Hacer frente a un alquiler y afrontar los gastos que representa vivir, tales como la comida y los impuestos, resulta un obstáculo para aquellos que sí desean independizarse.  

¿Cuánto se tiene que ganar por mes para poder asumir un contrato de alquiler o una cuota mensual de la compra de una vivienda? Para el Indec el sueldo promedio de los argentinos es de 10.400 pesos, y según la estadística la mitad cobraba 5500 hasta fines del año pasado.

Según estudios, un 37% de los padres no quiere que sus hijos vivan con ellos 

El índice de personas de 30 años que viven con sus padres aumentó con el correr de las décadas: 10%, entre 1970 y 1991, y 15%, en 2001. La psicóloga de UADE, Diana Barenboim, resaltó que a los padres ya no les molesta que sus hijos continúen viviendo con ellos. "Ha habido una renuncia muy grande en los padres que tuvieron que estudiar por deber y no por placer, entonces le dan la oportunidad a sus hijos de cambiar su historia", apuntó.

Ante la imposibilidad de adquirir una vivienda propia, los jóvenes gastan su dinero en viajes, tecnología o automóviles. "Desde fines de 2000, las personas se realizan a gusto personal, sin seguir estructuras", explicó a La Nación, Ana Miranda, coordinadora académica del Programa Juventud de Flacso.

En tanto, el informe de la casa de estudios detalló que “tanto padres como hijos consideran natural que la manutención económica esté a cargo de los progenitores", inclusive en los casos en los que el hijo trabaja. El 63% de los padres encuestados respondieron que disfruta que sus hijos vivan aún con ellos, mientras que el restante 37% dijo que prefería que no lo hicieran.

El 82% sostuvo que ayuda a sus herederos para que terminen la carrera, porque sienten que es su obligación o para que tengan una mejor situación económica respecto de la que ellos gozaron.