Menu Big Bang! News
Comunidad

George Martin, el padre musical de Los Beatles

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

En la maravillosa vida de The Beatles, ocupar el rol de quinto integrante de la banda que revolucionó la música pop, ha sido un espacio que muchos quisieron ocupar, desde su ex manager Brian Epstein, quien los descubrió y los llevo a la fama mundial, hasta, porque no, los millones de fans en todo el mundo de la banda, que hoy a 46 años de su separación, aun siguen vigentes y hasta se renuevan con las nuevas generaciones.

Sin embargo, The Beatles son esencialmente música. Música genial por otra parte, entonces ese rol de quinto integrante es el traje que mejor le queda a Sir George Martin, su productor musical en casi todos sus álbumes, y que este 9 de marzo falleció, con mucha paz, en su casa en Londres a los 90 años, y dejó huérfanos a sus dos hijos aun sobrevivientes de la banda: Paul McCartney y Ringo Starr.

“Hoy se ha muerto mi padre”, dijo, como única declaración Maca, quien se vio muy afectado por la noticia, del hombre, que desde su serenidad, capacidad y pinta de lord inglés, se convirtió, desde el inicio, en el catalizador de las locuras musicales de los genios de Liverpool.

Todos saben la historia del primer encuentro en junio de 1962, en los estudios EMI de Londres, cuando ya varias compañías les habían cerrado la puerta a esos chiquilines de Liverpool, que a ser honestos poco impresionaron, desde lo musical, al hombre de la compañía discográfica.

Sin embargo, Martin, quien venía de una fama exitosa dentro de EMI con grabaciones de música clásica y humoristas de la talla de Peter Sellers, vio en esta banda un poderoso potencial en bruto que lo animó a aceptarlos, en una decisión que cambiaría la historia del pop mundial y le daría a él un esperado nuevo mundo para desarrollar sus conocimientos.

Luego de ser responsables de varios cambios claves en el inicio de la banda en un estudio de grabación –como fue el reemplazo del baterista Pete Best por el increíble Ringo—también comenzó a pulir el sonido pop de aquellas canciones que hicieron historia.

Pocos saben que fue el mejor intérprete de la sociedad musical entre John Lennon y McCartney, especialmente cuando, en esos años iniciares,  sus “amistosos egos” competían a veces en términos muy violentos.

Martin era el moderador, el catalizador de esas  poderosas ideas ,y quien las encauzaba en un sonido nuevo, además de sumarse en muchas ocasiones en colaboraciones instrumentales.

The Beatles, que al inicio lo miraron con mucho recelo a ese hombre con pinta de dandy y voz de locutor de la BBC, se fueron acomodando a las sugerencias de su productor y , en medio de la química construida, comenzaron a verlo como un guía mayor, un padre dentro de las paredes históricas de los estudios Abbey Road.

Con una humildad pocas veces vistas, Martin gozaba de su segundo plano, pero a partir del fin de las giras en 1966 y la decisión de los Fab Four de dedicarse a experimentar en los estudios con sus nuevos discos, el productor  fue una pieza clave.

Aportando fuerte conocimientos técnicos con su equipo, a partir del álbum “Revolver” (1966) todas esas posibilidades se fueron materializando en grandes canciones.

En ese contexto, innovó con el uso de magnetófonos de dos pistas como medio para hacer mejores grabaciones monofónicas, muy comunes en esa época, y así poder mezclar con atractivos balances las voces y los instrumentos.

Pero sin dudas, fue el disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band,(1967) el estudio donde grababan los Beatles se convirtió en un laboratorio tecnológico con impresionantes logros, además de hacer realidad, cada uno de los caprichos de los músicos a la hora de orquestaciones y efectos del disco, que revolucionó su época.

Los últimos años con la banda fueron con algunas crisis, la relación con Mc Cartney, convertido en esos tiempos en un gran emprendedor de sonidos era casi perfecta, pero no así con Lennon, quien tenía sus propias ideas, y discutía más que lo que acordaba con Martin.

Esa batalla interna tuvo su final cuando en 1969 grabaron el último disco oficial de la banda pero con la producción de Phil Spector, un golpe directo al corazón de ese padre musical.

Martin sobrevivió a la era post Beatle con muchas más grabaciones de músicos británicos, luego de dejar una huella en el sonido rock de ese país, y una década después fue rescatado por Paul, quien lo contrató como productor de “Two Of War”, donde intentó reivindicar la importancia del productor que el mismo Lennon, mientras vivía, minimizó.

Ya convertido en Sir, Martin fue parte en 1994 de aquel fantástico encuentro de los sobrevivientes de la banda para editar los  álbumes Anthology y sin enojos, ni deudas pendientes, trabajó mucho en la producción de las dos canciones que dejó Lennon inconclusas y se convirtieron en los nuevos temas Beatles, a 24 años de sus disolución oficial.

Como todo buen padre, olvidó reproches, y puso el mismo amor que aquel primer encuentro en el verano londinense de 1962, cuando se presentó ante esos cuatro jóvenes, le comunicó que los iba a producir y les dejó en claro su mensaje: “Si hay algo que no les gusta, tienen toda la libertad para decírmelo”.

George Harrison le respondió por toda la banda: “para empezar, no nos gusta tu corbata”.

Eso también se le dice a un padre.