Menu Big Bang! News
Comunidad

Messi es incuestionable

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Iban 8 minutos del segundo tiempo, Argentina ganaba 3-1, el ambiente estaba tranquilo, hasta que apareció un tal Lionel Messi. Recuperó una pelota en la mitad de cancha y empezó a hacer lo que mejor sabe: jugar al fútbol. Como si estuviera jugando un picado con amigos, eludió a dos jugadores, metió un caño, pasó por un espacio imposible que solo él puede ver e hizo que dos paraguayos chocaran entre sí. Lo que sucedió después no tiene importancia, quedó opacado por una tremenda jugada del mejor del mundo. En ese preciso instante me di cuenta de algo: Messi es incuestionable. Y sí. ¿Qué le podemos llegar a decir al mejor del mundo? Me daría vergüenza cuestionar algo que hizo, tendría que ser encarcelado por loco, por irrespetuoso, maleducado. Messi es todo lo que está bien en el fútbol y cada día juega mejor. Cada día hace lo que quiere y no me sorprendería que se aburra de ser tan bueno. Cada día demuestra que se puede superar. Cada día me hace dudar más sobre si es humano. Cada día me acerco al “no” como respuesta.

Nunca vi algo igual y no creo volver a verlo. Desde un gol corriéndose toda la cancha, hasta hacer cinco en un partido. Semana tras semana nos acostumbra más a ver lo que hace como si fuera normal, no malacostumbra sin querer. Viendo algunas de sus jugadas noté algo: Messi se ríe cuando le pegan, cuando lo bajan como pueden porque se les escurre a los defensores. No digo que lo disfruta, pero ya se acostumbró, es normal para él. Desde chico le tiran guadañasos, como suplicándole por favor que deje de hacer eso. Eso que le surge desde adentro, eso que lo hace sin querer, con una naturalidad envidiable. Y muchos se quedan en el camino, no lo pueden agarrar, tiran las patadas más traicioneras y el las esquiva, se burla de ellos, los humilla.

Otra cosa que me surge cuando lo veo es la pena que siento por aquellos que lo critican constantemente. Antes era bronca, ahora se transformó en pena y la disfruto. Soy un privilegiado junto a miles porque lo puedo disfrutar todos los domingos cuando me quedo con la boca abierta ante otra genialidad de este pibe. Y lo más importante que tiene Messi no es su zurda, ni sus títulos, ni sus goles. No, lo más importante que tiene Messi es su humildad. Siento que él no se da cuenta de lo que hace, que nos mira como preguntándose: ¿Y a este que le pasa? Como si sintiera que nunca se fue de Rosario y sigue jugando con amigos, siendo uno más.

Gracias Messi por todo lo que nos das, por disfrutarte cada día más. Por romper records cada año teniendo apenas 28 años. Por divertirte adentro de la cancha. Por esa picardía a la hora de jugar, de sacar sana ventaja en determinadas ocasiones. Gracias y perdona a los que no te disfrutan, ellos se lo pierden.