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Redes Sociales y no Vidas Sociales

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Nos preocupa más saber cuántos likes o retweets tuvimos, que saber que le pasa al de al lado, al del frente, o simplemente que nos pasa a nosotros. 

La era tecnológica sin duda está marcando un hito en la historia de la humanidad. Se han generado tales situaciones que hoy por hoy nos estamos preocupando más en saber cuan populares somos en las redes sociales, en vez de preocuparnos por lo que realmente importa. Gente que supera los miles de amigos, cuando en realidad muchas veces vive en soledad encerrada en cuatro paredes. Gente que escribe, postea o twitea cosas que esconden un trasfondo, que raras veces tienen un mensaje y que muchas veces solo tratan de esconder lo que pasa puertas adentro.

Algunas vez lo pensé, “va a llegar un día en el que nos arrepintamos de toda la información que volcamos a diario en las redes”, ¿a usted no le paso?, quizá no, porque está sumergido en ese antro tecnológico al que la mayoría pertenecemos, del cual a veces no podemos desprendernos. Lo paradójico de esto, es que yo como redactor, tendré que acudir a las redes sociales para que usted, amigo, llegue a leerlo. Ese es el antro al que me refiero, tenemos terminantemente prohibido no incurrir en la nube para que los demás vean, lean, escuchen.

Las redes sociales no son malas, solo que le damos un mal uso. No creo que aquellos que crearon estos gigantes como Facebook, Tweeter, Instagram u otras redes utilizadas hayan pensado en que se usarían de la forma que se hace. Donde para saber cómo está mi hermana, mi prima, mi vieja o mi perro tengo que “revisar su perfil”, cuando estamos a pasos de distancia, o nos vemos frecuentemente para charlarlo. Excluyo, en parte, a aquellos que tienen o tenemos amistades en el exterior, donde este tipo de redes tiene un papel fundamental, donde se pueden compartir vivencias, anécdotas y otras cuestiones.

En conclusión, y para no hacer una lectura aburrida, estamos más preocupados por las REDES SOCIALES, que por las VIDAS SOCIALES