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¿Usar ventilador es la solución del gobierno?

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¿Vas a pagar un 500% más de electricidad? ¡No hay problema! Si bien hoy el gobierno reconoce que (tal cuál como decía el gobierno anterior) , no es un problema de energía sino de DISTRIBUCIÓN a cargo de Edesur y Edenor que no invierten como es debido en esa distribución, ¡esto no será un problema!!

El aumento de tarifas hará que menos gente use lujos como aire acondicionado para que los que sí lo pueden pagar lo usen hasta al hartazgo...y todo esto sin que las empresas inviertan 1 mango y se llenen los bolsillos!!

Aquí una guía para volver a ser pobre de parte de Clarín! Saludos y felíz año nuevo.

Volver al ventilador: el mejor aliado para combatir el calor y la crisis energética.

El aire acondicionado es una máquina de producir frío para remover calor. Si la red eléctrica no está en buenas condiciones, el uso de estos equipos dispara el consumo. En cambio, el ventilador consume mucho menos y produce una agradable sensación de confort.  Cuando el calor agobia intentamos mejorar las condiciones a través de distintas acciones y elementos. Lo primero que hacemos, conciente o inconcientemente, es reducir la actividad física y la cantidad de ropa que llevamos. Luego, es el momento de abrir las ventanas y puertas para remover el aire caliente que nos rodea. Si esto es insuficiente, como últimos recursos podemos recurrir a equipos termomecánicos, como ventiladores y aires acondicionados.  El aire acondicionado es una máquina de producir frío, o mejor dicho, de remover calor. Es decir: la intención es quitarle calor al aire del ambiente. Este proceso lo ejecuta una máquina con un importante consumo de energía. A gran escala, si el sistema de generación y distribución de electricidad no está en buenas condiciones, el uso de estos equipos dispara el consumo al punto de poner en jaque el sistema eléctrico. 

Sería racional, y de gran beneficio ambiental, ir paso a paso con las medidas de búsqueda de confort. El abrir las ventanas en momentos clave para remover el calor y para favorecer el ingreso de brisas es la primera acción conciente que podemos realizar. Si esto no alcanza, se puede intentar forzar el movimiento de aire utilizando un ventilador. Este simple elemento no produce frío, aunque sí una notable sensación de refrescamiento. El aire que mueve el ventilador ayuda a acelerar el proceso de evaporación del sudor de la piel que para pasar de estado líquido (microgotitas) al estado gaseoso (vapor de agua en el aire) necesita tomar calor de la superficie del cuerpo. El calor que cedemos produce una reducción de la temperatura corporal equivalente a 2, 3 o más grados de temperatura. Ese refrescamiento o descenso de la sensación térmica depende de la velocidad, la temperatura y la humedad del aire.  Además, el movimiento de aire natural o forzado renueva el aire estancado que tenemos a nuestro alrededor, que se encuentra húmedo por el sudor y caliente por la energía que irradiamos, por aire más seco. Este aire más seco puede absorber más humedad y facilitar la transpiración, por lo que nos sentiremos más confortables.

Queda claro que por más ventiladores que pongamos en funcionamiento la temperatura del ambiente no va a descender. Sentiremos un entorno más agradable y nos encontraremos mejor, la evaporación de nuestro sudor será más eficiente y disminuirá la sensación térmica. Esto es lo que se denomina refrescamiento por evaporación y solamente ocurre de manera sensorial.