Menu Big Bang! News
Deportes después del gas pimienta

Angelici se abraza a Tévez e iría por la reelección en Boca

El presidente de Boca se presentará en las elecciones de diciembre y buscará la reelección al mando de Boca. Lo hará oficial en el mes de agosto. Cuando lo daban por muerto, sacó el as de su manga con el regreso de Carlitos. “Hizo mucho para venga, ahora quiero que se quede”, declaró el ídolo.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

En diciembre Boca tendrá elecciones y el reloj no para. Daniel Angelici, el hombre cuestionado por sus cruces con Juan Román Riquelme e insultado durante el regreso del ídolo a la Bombonera para jugar el partido despedida de Sebastián Battaglia.

Angelici apostó por la llegada de Tévez y lo logró. 

El Tano no se quedó atrás y redobló la apuesta. Logró que Carlos Tévez regrese en plenitud, y no es hecho más. El presidente se aferra al “efecto Apache” y a su gestión para ser candidato en diciembre. Lo anunciará en los próximos días.  

Angelici pudo reinventarse durante un año 2015 difícil desde lo político. El incidente del gas pimienta, provocado por la barra de la mano del Panadero Napolitano durante el último superclásico de Copa Libertadores, suspendido por agresión a los jugadores de River, dejó mal parado al mandamás xeneize de cara a su continuidad.

En enero apostó por la llegada de Daniel Osvaldo y falló. Generó un furor mediático que no pudo ser explotado al máximo por el delantero en la cancha, de quien se habló más de sus problemas personales que de su rendimiento dentro del campo de juego.

Angelici apostó por Osvaldo, salió mal, intentó retenerlo y el futuro del ex de Barón es incierto.

A ello se sumó la eliminación con River, descalificado por los incidentes, y un arranque irregular, no malo, en el torneo local. Además, su rol político dentro de AFA, provocó otro frente. Sus idas y vueltas, sus críticas a la gestión de Luis Segura, con renuncia de por medio a la vicepresidencia segunda de la entidad madre, lo dejaron en la vidriera polémica.  

Mirá lo que dijo Carlitos:

#p=11m33s

El escándalo FIFA y el desarrollo de la Copa América de Chile ayudaron para descomprimir tensiones políticas. En su cabeza, estaba el plan Tévez, imposible en el arranque para la mayorúa, pero las negociaciones cambiaron la realidad y los augurios, logrando el mejor regreso de la historia del fútbol argentino. Carlitos, el jugador del pueblo, resignó dinero, y en su mejor momento deportivo, se puso nuevamente la casaca xeneize.

“Quiero que se quede Daniel (Angelici), hizo mucho para que venga, hay que convencerlo para que se quede. Quiero que se quede”, fueron las palabras de Carlitos el día de su presentación. Ese mensaje cotizó en alza la imagen desgastada del presidente. Fue su gran acierto, después de varios intentos, en los que el destino y el contexto no ayudaron para lograrlo.  

El balance de la gestión Angelici tiene dos miradas posibles. En contra: la influencia de la barra brava dentro del club se acrecentó; en lo deportivo sólo ganó la Copa Argentina de 2012. Quedará como responsable del retiro de Juan Román Riquelme, mayor ídolo en la historia. Muchos hinchas no se  lo perdonarán jamás.

Idas y vueltas en la relación tormentosa con Juan Román Riquelme.

A favor se puede contar que siempre intentó acercar al club a los mayores referentes deportivos. Primero a Riquelme, pese a las diferencias, y luego al “Virrey” Carlos Bianchi, quien volvió por la puerta grande y se fue sin pena ni gloria. Otro aspecto positivo es que el club tiene superávit económico por $ 60 millones.

El envión por el regreso del regreso de Tévez le dio el empujón final para volver a subirse al ring y estar a la par, por encima en la previa, de José Beraldi, Víctor Santa María, Jorge Ameal, quienes tendrán que dar dura batalla para quitarle el sillón que no quiere dejar. 

El buen momento deportivo, puntero del torneo y con vida en la Copa Argentina, junto al efecto Carlitos, pueden contrarrestar el  buen momento de River. En diciembre deberá festejar un título para acompañar su reestructurada imagen. El tiempo será testigo.