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Deportes trapos con sangre, droga y muerte

Central-Newell's: el clásico más violento del fútbol argentino

Se jugará mañana, sin público visitante en el estadio leproso. El local no vence a los “canallas” desde 2008. El foco estará en la seguridad, con un operativo de 800 efectivos.

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No es sólo “folclore”. Desde hace un tiempo, el duelo Newell´s – Central se ha vuelto el más violento del fútbol argentino. Los antecedentes acumulados a lo largo de los años han dejado de lado a la pelota.

El partido empezará a las 15, sin público visitante, con un operativo planificado para impedir otra escalada de violencia.  

Aparecieron pintadas en la casa de la abuela de Maxi Rodríguez. 

En las últimas horas aparecieron pintadas en la casa de la abuela de Maxi Rodríguez, referente de Newell´s, con la leyenda “El Clásico o balas” o “Dejá la caravana”, como ponen en tono de guerra a un clásico se juega con violencia dentro y fuera de la cancha.

Mirá el clásico violento por dentro

Los mismos protagonistas le dan una impronta de vida o muerte, obligados por la circunstancia resultadista que invade al fútbol. “Me voy conforme con los tres puntos. Este partido es todo para nosotros”, declaró en la previa Eduardo Coudet, ex jugador y actual entrenador de Rosario Central.

El operativo policial en el estadio de la Lepra, que será el local, dispondrá de 800 efectivos y un helicóptero que custodiará el viaje de los planteles hacía al estadio.

“En un principio no hay que temer grandes conflictos, pero en un partido que congregará a casi 40.000 personas, siempre representa un alto riesgo. Es un clásico, más allá de que no pueda concurrir el público visitante”, declaró Pablo Farías, secretario de seguridad de la provincia de Santa Fe.

El operativo policial tendrá 800 efectivos y despliegue de helicópteros 

La historia violenta tiene un principio sin fin. En los 90, el auge de las barras bravas, relacionadas con el poder político, tuvo su importancia dentro de los clubes que fueron saqueados por su dirigencia, con deudas millonarias, generadas también por los propios integrantes de la facción violenta, que tuvieron y tienen el control absoluto de los tablones y sus negocios paralelos.  

A ese cóctel explosivo se sumó la relación directa con el narcotráfico, letal para la sociedad satanfesina, enquistada también en el fútbol rosarino.

Caso testigo fue el asesinato de Roberto “Pimpi” Caminos, ex jefe de la barra de Newell´s, atacado a tiros en un bar de la ciudad en marzo de 2010. El barra tenía ligazón directa con Eduardo López, ex presidente leproso, quien le dio libertad para hacer sus negocios, accionar de forma violenta con hinchadas de otros clubes o apretar directores técnicos después de perder clásicos.

Ese  fue el caso de Pablo Marini a quien golpearon e “invitaron a renunciar”.

En 2006 murió un joven leproso de 16 años mientras  se desarrollaba el histórico y habitual banderazo.   

El barra Pimpi Caminos fue asesinado en un bar de rosario en marzo de 2010. 

El actual jefe de la barra leprosa es Diego “Panadero” Ochoa quien se encuentra preso, acusado de instigar el crimen del ex líder, Pimpi Caminos. Espera entre las rejas el juicio oral.

Pese a esto, la actual barra sigue respondiendo políticamente a Ochoa, quien desde la cárcel sigue liderando. En marzo recibió una buena noticia: la falta de méritos por el ataque a balazos a Matías Pera en 2010. La víctima sobrevivió a cinco disparos de otro agresor que se encuentra identificado.    

El actual jefe de la barra de Newell´s, Panadero Ochoa, está preso acusado de instigar el crimen de Caminos. 

Desde el lado canalla la historia no es muy distinta. En mayo de 2013 murió Claudio Pájaro Cantero, líder de la banda Los Monos, por una pelea de control por el negocio de la droga.

Cantero también fue imputado por el ataque a un micro de hinchas de Newell´s, en que murió Walter Cáceres, un niño de 14 años que viajaba con la barra leprosa. El crimen quedó impune y los acusados absueltos.

La barra de Central colgó un trapo en homenaje al asesinado Cantero, líder de los Monos.

Andrés Pillín Bracamonte, líder de la barra de Rosario Central, tiene vínculos estrechos con la banda narco Los Monos, además del control total del club desde 2002, realizando sus propios negocios para “los muchachos dueños de los trapos”.  

Pillín Bracamonte, líder de la barra canalla, tiene nexos con la banda Los Monos. 

En enero de 2013 se suspendió un clásico amistoso, que se iba a disputar en el estadio canalla.

Serios incidentes de los hinchas de Newell´s con la policía en cercanías al estadio provocó que no se juegue el partido. Los hinchas de Central invadieron la cancha y también hubo inconvenientes.  

En enero de 2013 se suspendió el clásico por incidentes entre la barra leprosa y la policia. 

Ambas barras quedaron vinculadas a cientos de hechos violentos y de muertes satélites, relacionadas con la política y la droga, que tienen relación directa con el “amor sagrado” por los clubes, manchado por sangre por la barra de los violentos.