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Deportes Desperdició un penal y jugó mal

El ocaso de Osvaldo, el ídolo que no brilló

Daniel Osvaldo tuvo ayer su peor partido desde que llegó a Boca. Perdió muchas chances netas de gol y hasta tiró afuera un penal. El equipo xeneize terminó derrotado en una vacía Bombonera. ¿Se irá por la puerta chica?

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Cuando Daniel Osvaldo llegó a Boca, los hinchas xeneizes se ilusionaron. Dejar las mieles de Europa para venir a jugar al devaluado fútbol argentino fue un buen gesto, pese a que gana un buen sueldo, algo poco común que suceda.

El efecto de su llegada fue parecido al de Cristian Fabbiani cuando llegó a River en 2009. Como hincha millonario cumplió el sueño, hasta casándose con la mediática Victoria Vanucci. Mucha euforia y pocas nueces al final para el Ogro.

El contexto de Osvaldo es diferente porque Fabbiani llegaba al club de Núñez desde Newell´s y no vía Europa. El fracaso fue más grande para el ex jugador de River.

Como hincha de Boca, Osvaldo también cumplió el sueño de vestir los colores de su amado equipo. Tuvo un comienzo prometedor en lo futbolístico, pero en lo mediático siempre se habló de él más que de la pelota. Su llegada amaneció con un escándalo de polleras en una concentración en la que varios jugadores fueron involucrados, poco aclarado hasta la actualidad. Dentro del campo, discutió con Leandro Desábato a quien le mostró pasto en su cara (“Comé pasto”, le dijo), tras roces de juego con el defensor de Estudiantes. 

Su capacidad deportiva, tapó todo rumor que podía circular, hasta una fotografía de él fumando un cigarro en un bar, bien auténtico para su forma de vivir, nada fuera de ley, pero todo lo que hacía era noticia.

Seis goles, tres por copa y tres por torneo local, mostraban la plenitud del goleador. El quiebre para su corto paso fue el partido en la cancha de River, en la ida de la Copa Libertadores, donde los millonarios ganaron por 1 a 0. Arruabarrena prefirió poner a Calleri, para no desgastarlo, y terminó jugando pocos minutos, algo fastidioso con la decisión. Hasta su pareja, Jimena Barón, pidió que jugara. 

 
En el partido revancha, el del escándalo del gas pimienta, fue amonestado por una patada al minuto de juego, tuvo un solo remate al arco, se peleó con Carlos Sánchez (lo insultó diciéndole “te co… a la mujer de Cavenaghi”) y para completar, sus dedos escribieron polémicas frases. Conocida la sanción de la Conmebol a Boca, atacó con un twitter polémico: “La ilusión de mi sobrino también se la robaron cinco gordos de traje en un escritorio. ¡Mafiosos! AGUANTE BOCA. ¡CARETAS!
 
 

En la previa del juego con Aldosivi, se conoció otro tuit rectificando y pidiendo disculpas sobre lo expresado. “Pido públicamente disculpas por mi desacertado tuit del 16 de mayo. La impotencia, frustración y tristeza que me produjo la forma en que quedó descalificado mi equipo y perder la ilusión de salir campeones, hizo que escribiera desde el enojo consideraciones qué no son correctas. Reaccioné como hincha fanático que soy de Boca; pero más allá de eso, nunca tuve intención de dañar, injuriar ni menospreciar a nadie”.

Frente a los marplatenses, Osvaldo tuvo un encuentro para el olvido. Desperdició muchas chances, algunas con mala suerte,  pero el penal malogrado hubiera significado el empate parcial y falló.
 

El delantero al que se le termina el vínculo en junio podría haber jugado el último partido en la Bombonera, ya que fue convocado a la Selección de Italia para jugar dos amistosos en junio y el próximo partido será ante Vélez de visitante. Angelici dijo que quiere negociar su continuidad, pero por ahora no se concreta. ¿Habrá sido su último partido en la Bombonera? Llegó por la puerta grande, ¿se irá por la puerta chica?