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La Bombonera late, pero le queda muy chica a Boca

Deportes Antes del clásico

La Bombonera late, pero le queda muy chica a Boca

Luego de los disturbios por las entradas para la revancha con River por la Libertadores, se vuelve a plantear el debate sobre qué hacer con un estadio al que quieren ir muchas más personas que su capacidad. Los planes de los candidatos que disputarán las elecciones este año. 

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Cada vez que Boca juega un partido importante –y muchas veces en partidos normales de los domingos–, la Bombonera queda chica. Este martes, antes del decisivo partido frente a River por la Libertadores, volvió a ocurrir: corridas, insultos, quejas y socios y simpatizantes furiosos (te lo contamos ayer en esta nota).

La pregunta que se hace muchos en la Ribera es: ¿Qué se puede hacer? ¿Una cancha nueva, ampliar el estadio actual? ¿Es viable, quién lo paga? Este año hay elecciones en el club y nadie quiere propuestas locas que espanten votos, pero la idea de hacer “algo” con la cancha es una idea presente en los últimos años. Claro, hay muchos hinchas que no quieren saber nada con una nueva Bombonera.

El oficialismo, que conduce Daniel Angelici, tiene su plan, aunque en el freezer hasta que pasen las elecciones de diciembre, en las que el actual presidente volverá a competir.

La dirigencia actual sueña con un nuevo estadio para 80.000 personas. “La idea está, y si hay un buen presidente en el Ejecutivo nacional las inversiones van a venir”, explicó a Big Bang el  vicepresidente de Boca, Oscar Moscariello, quien además diputado macrista. 

Se trata de un estadio más grande que se construiría en los terrenos que tiene el club en Casa Amarilla. Por ahora, el proyecto quedó a mitad de camino por falta de financiamiento. A Angelici le llegaron varios proyectos, y hasta maquetas. Este es sólo uno:

Uno de los tantos proyectos en danza: nuevo estadio y la Bombonera actual para recitales.

La actual comisión directiva sabe que un nuevo estadio tendrá resistencias: para el hincha es muy duro irse de la histórica Bombonera. "Y dos estadios es una locura", acota otro  dirigente de Boca, quién además explica los disturbios de ayer diciendo que hubo Pagos Fácil (donde se venden los remanentes) que empezaron antes que otros y que registraron personas con hasta 50 carnets cada uno.

¿Qué dicen los otros candidatos?

Amor Ameal, que asumió como presidente luego del fallecimiento de Pedro Pompilio, en 2008, cree que el primer problema es no respetar el estatuto del club. “Es claro: un lugar en la cancha, un socio. Nos pueda hacer socios y después decirles que no vengan contra River. Hoy, como mucho, entran 60.000 personas. Pero hay 100.000 adherentes y 70.000 socios”, explica el líder de la agrupación Por amor a Boca, que lanza su cadidatura el martes próximo en un teatro de Colegiales. “La bombonera no se negocia. La solución es reformarla porque las tierras que dicen que están libres no lo están. Un estadio nuevo costaría US$ 500 millones, algo imposible de amortizar. Planteamos comprar las tierras detrás de los palcos preferencias y reformar. Así sumaríamos 20.000 lugares. Es un trabajo de largo plazo, un tema de estado para el club, en el que todas las agrupaciones tienen que apoyar. Y hay que preguntarle al barrio”, afirma.

“La Bombonera no se negocia”, asegura Ameal, que quiere volver a presidir el club.

Otro de los candidatos, José Beraldi, cree que parte de los disturbios tiene que ver con los socios adherentes –una categoría intermedia que presentó esta administración–, que generan un beneficio económico “pero existe demagogia en el mensaje”. “Se castiga al socio activo al darle beneficios a los adherentes”, afirma el “Tano”. “Angelici ha tenido desatención al socio. En quince días voy a presentar el proyecto para que mi gestión realice grandes reformas de la estructura y remodelación de la Bombonera. Este emprendimiento se autofinancia con la venta de palcos y abonos. Hay que lograr conseguir las manzanas de enfrente al estadio. Muchos terrenos fueron ocupados de forma ilegal”.

Beraldi cree que se pueden conseguir los terrenos linderos para ampliar el estadio. 

Víctor Santa María, también está en carrera presidencial y opina. “Los socios se quejan de la falta de eficiencia en el momento de entregar las entradas y de su falta de transparencia. Estos dirigentes manejan a Boca como si fueran punteros del macrismo”, asevera. Con respecto al estadio, asegura que también irán por las manzanas de enfrente a la zona de palcos. “Y trabajar fuertemente en lo social con los vecinos. Hay que crear un consenso para adquirir esos terrenos que le ahorrarán al club mucho más dinero que sí se decide construir un nuevo estadio como lo han propuesto desde el oficialismo”. 

Santa María también cree que la ampliación tiene que tener el acuerdo de los vecinos. 

El oficialismo apunta al mega proyecto, pero para eso tiene que conseguir inversores externos, convencer al hincha… y ganar las reelección. Y la oposición parece coincidir en que la alternativa negociar con un grupo de vecinos para quedarse con las manzanas de la zona sur del estado y desde allí remodelar para sumar entre 25.000 y 30.000 nuevas localidades. Ninguna de las dos opciones es simple de resolver en el corto plazo. La Bombonera, late, es cierto, pero también es verdad que le queda muy chica a Boca.