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La buena causa por la que la campeona de ajedrez se bajó del Mundial de Irán

Carolina Luján se clasificó a la competencia máxima pero decidió no participar. ¿El motivo?

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"El ajedrez es mi vida. Entrenamos mucho, todos los días, para llegar a un Mundial y para participar en todos los torneos. Nos bancamos el cambio de horario y poner plata de nuestro bolsillo para estar siempre presentes, pero esta vez la FIDE ( Federación Internacional de Ajedrez ) fue muy lejos". Con estas palabras describe su presente Carolina Luján, la ajedrecista argentina que, gracias a su talento con las piezas y el tablero, supo llevar al país a lo más alto.

La dura decisión de Carolina.

Carolina tiene 31 años y le dedica su vida a este deporte desde los siete. Es Gran Maestra Internacional, pentacampeona argentina superior, pentacampeona zonal sudamérica, campeona panamericana, campeona argentina y panamericana infantil y juvenil  en muchas ocasiones, top 20 junior del mundo, representante olímpica en ocho oportunidades y jugó y ganó torneos internacionales en mas de 30 países, pero esto parece no importarle a la Federación Internacional de Ajedrez, que a pesar de las quejas recibidas, siguió para adelante con su peligroso plan, ese que la argentina comprende, pero no comparte.

En las últimas horas la ajedrecista argentina tomó una decisión muy difícil para cualquier deportista: a pesar del esfuerzo que hizo para estar entre las 64 jugadoras clasificadas al mundial de ajedrez, resolvió no participar. Y la verdad es que tiene una buena razón.

Carolina, concentrada durante una partida de ajedrez.

El motivo de su decisión

¿Por qué se bajó del mundial? La FIDE resolvió realizarlo en una sede muy controversial: Teherán, capital de Irán ¿Qué tiene esto de malo? La verdad es que el país puede tener paisajes muy lindos, pero también tiene una cultura totalmente diferente a la que algunas participantes están acostumbradas. Las diferentes creencias religiosas y el constante machismo son detalles que Carolina evaluó antes de confirmar su participación.

A estos detalles se sumó la falta de respuesta y el desorden que hay dentro de la FIDE: a pesar de que la ajedrecista confiesa que hay representantes de la federación que trabajan muy bien en América, no puede dejar de expresar su disgusto con ciertas actitudes que tomaron contra ella y contra otras jugadoras que tampoco comparten algunas formas de la creencia oriental.

La Gran Maestra de ajedrez dialogó con BigBang y contó detalles sobre esta complicada decisión

¿Por qué te bajaste del Mundial?

- El Mundial es en Teherán, la capital de Irán. Esto generó un gran revuelo entre las 64 jugadoras clasificadas. Fue un debate muy fuerte, no todas estamos de acuerdo con el lugar donde se realiza. A todo esto sumale que la Federación no da ninguna respuesta. Hay mucho desorden. Como para que te des una idea, la FIDE publicó la fecha del comienzo del mundial el 21 de diciembre. Este empieza en febrero. Lo hizo sólo en su página. Nadie se contactó conmigo, es decir que si yo no me metía en la página, no estaba ni enterada.

¿Qué es lo que te preocupa de la sede?

Mi postura no es tanto de criticar el lugar sino de preocuparme por esto. La realidad es que en Irán hay una cultura totalmente diferente a la que estamos acostumbradas en Occidente. Yo ya fui a competir cientos de veces a países asiáticos, con creencias islámicas, pero la verdad es que Irán me preocupa.

¿Por qué te preocupa Irán?

Tiene leyes que no favorecen a las mujeres, no tiene un trato justo con nosotras ni nos respetan. No tengo nada en contra de la República Islámica de Irán, mucho menos en contra de las jugadoras del país, pero me preocupan algunas de sus leyes, principalmente las referentes a los derechos de la mujer.

La joven que dejó de lado un mundial por una buena causa.

¿Pero esas leyes también aplican a los extranjeros?

- Como si esto fuese poco, averiguando me enteré que esas leyes también aplican a los extranjeros, es decir que si yo voy tengo que comportarme como lo hacen las mujeres que nacieron allí ¿Qué significa esto? que tengo que usar obligatoriamente el Hiyab (velo que cubre la cabeza de la mujer). No me parece que sea un simple código de vestimenta, significa mucho y por mis creencias, convicciones y valores no estoy dispuesta a ser obligada a usarlo.

¿Te da miedo viajar a ese país y quedar envuelta en algún problema por sus creencias o por el machismo que se maneja allí?

-La verdad es que me da mucho miedo participar, estar en un país donde obligan a los extranjeros a comportarse como ellos quieren. Allá si se te colas en una fila, y el que estaba adelante era un hombre, podés ir a la cárcel. A esto sumale que no puedo estar en un lugar cerrado con mi entrenador, es decir que no podría ni entrenar.

Actualmente, el presidente de la FIDE es Kirsán Iliumzhínov. Dentro de la federación hay un desorden increíble, tanto es así que en octubre Carolina envió un mail para consultar las razones de la sede y si ella debía seguir las reglas de la cultura de aquel país, y ni le contestaron. 

"La FIDE argumenta que Irán fue el único país que se propuso como sede, que fue la única propuesta y no hubo opción. Creo que siempre hay otra opción, no creo que haya sido así, y si fue así debería replantearse su forma de trabajar respecto del ajedrez femenino", explica con cierto fastidio la joven ajedrecista argentina.

A los problemas en la sede, se le suma los traslados y la cantidad de dinero que tiene que gastar de su bolsillo para poder viajar a ese país. El mundial de ajedrez se hace cada dos años, y los últimos cuatro fueron, casualmente, en Rusia. "Esto es injusto para las jugadoras de América porque tenes que comprar los pasajes, adaptarte a la diferencia horaria, gastar en hotel. La verdad es que siento que siempre perjudican a las jugadoras de acá", comentó Carolina, indignada con la situación que está viviendo.

¿Sos la única jugadora que se bajó del Mundial?

-No, conmigo se bajaron como 10 más. Lo bueno es que lo hicieron jugadoras muy importantes como la última campeona Mariya Muzychuk (Ucrania), la número dos del ranking y otras que también son muy importantes para el ajedrez femenino.

¿Siempre pasa esto en los mundiales o es la primera vez que vivís una cosa así?

-La verdad es que juego muchos torneos en un año y ninguno es tan desprolijo como el Mundial. Como para que te des una idea, en el último me tuve que volver de las vacaciones porque me avisaron que ya empezaba, que si no me anotaba quedaba afuera.

¿Cómo es el mecanismo del mundial de ajedrez, hay grupos como en el fútbol?

- Son 64 jugadoras, todas con diferentes puestos en el ránking mundial. Dividen a la mitad y juega la 1 con la 64, lo cual ya es injusto, es súper desproporcionado. Es un ida y vuelta. El primer día es la apertura, y los dos días siguientes se juegan los dos partidos contra la misma jugadora. Vas pasando de fases hasta llegar a la final. Igual para una jugadora como yo que estoy en el puesto 50 más o menos, es un milagro si llegás a la final.

¿El Estado te ayuda? ¿Qué haces de tu vida además de jugar al ajedrez?

- El Estado te ayuda, te da una beca pero además hay que trabajar porque con ese ingreso sólo es imposible. Yo trabajo y represento a la Universidad Nacional de Tres de Febrero, coordino la parte de ajedrez, que es el segundo deporte más importante de la universidad (el primero es el voley).

Mi vida se basa en eso: trabajo, entreno, me organizo días enteros para hacer entrenamientos. Después hago mucho deporte físico porque es importante para competir, aparte porque son muchas horas que estas sentada, bajo tensión y hay que descargar la tensión de alguna manera.

Carolina está en la mejor edad para competir. Los 30 son los "años de oro" en este deporte, ya que a partir de los 40 años comienza a decaer la energía y los chicos empiezan a pasar por encima a los más grandes. "Es como en el fútbol. Diego Maradona sigue pateando la pelota como un Dios, pero si tiene que correr y compite contra chicos más jóvenes, lo pasan por encima", contó entre risas la campeona argentina, que demuestra que no sólo es fanática del ajedrez.

El ajedrez es su pasión y le duele tener que abandonar uno de los torneos más importantes a nivel mundial. Tiene 25 años de carrera y este golpe es uno de los más duros de su vida, pero no por eso va a abandonar el deporte que realmente la hace feliz. "He tenido que pasar por cosas peores y siempre pude seguir haciendo lo que más me gusta, jugar al ajedrez", contó.

A pesar del duro golpe de la FIDE, Carolina no se dará por vencida. 

"Este deporte es mucho para mi. Empecé a jugar a los 7 años, me enseñaron en mi casa. Después empecé a ir a un club donde además de competir me divertía. En la adolescencia me tuve que replantear el tema de seguir jugando al ajedrez o comenzar una carrera universitaria. Pero el amor por este deporte me mantuvo en este carril, el carril que no quiero abandonar nunca. Sé que en algún momento voy a dejar de jugar a nivel profesional, pero nunca me voy a alejar de esto que tanto me apasiona. Realmente no podría estar sin sentir esa adrenalina que sólo me la da el ajedrez", finalizó Carolina con cierta frustración por no poder estar en uno de los torneos más deseados, pero sabiendo que pronto, la vida le va a dar revancha.