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Política Seguridad macrista

Los funcionarios más poderosos del PRO evaden la custodia oficial

Peña, De Andreis, Frigerio, Larreta y Vidal no tienen custodia o tienen una cantidad ínfima de agentes para sus recorridas o para su vida cotidiana. Quiénes son los “hiper custodiados”. El insólito batallón de la Jefatura de Gabinete.

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La llegada del macrismo al Gobierno no cambió los hábitos de muchos funcionarios poderosos. Más aun: muchos de los más poderosos hombres y mujeres tanto del Gobierno nacional como de la Provincia y hasta de la Ciudad decidieron prescindir de la custodia oficial o tener apenas una o dos personas para que los sigan a donde vayan.

Uno de los casos más sorprendentes es el de Fernando de Andreis, el secretario General de la Presidencia y un funcionario de máxima confianza del presidente Mauricio Macri. Ni bien asumió en su cargo, por un tema de “privacidad” (acaba de ser padre de un niño hace un mes) y porque no quiso modificar su vida cotidiana de manera tan rutilante, decidió que los agentes que estaban a su cargo no tengan funciones cuando él se retira del primer piso de la Casa Rosada.

Fernando de Andreis.

Algo similar ocurre con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Ni bien llegó a su cargo notó que su antecesor, Aníbal Fernández, tenía 45 policías para cuidarlo. Un equipo especial sólo dedicado a la custodia de un funcionario, incluido un auto blindado. Peña decidió quedarse con sólo una persona para cuidarlo y se trajo de la Ciudad a su histórico chofer.

Sólo lo cuida una persona. Aníbal era custodiado por 45 policías.

También hay ministros que decidieron dejar de lado la custodia. Rogelio Frigerio (Interior) prefirió caminar por la calle sin intermediaciones, a pesar de tener una de las carteras más poderosas del Gobierno nacional. Otro caso: el ministro de Educación, Esteban Bullrich, rechazó la custodia oficial. 

Esteban Bullrich y Rogelio Frigerio.

En la Ciudad, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, también desistió de tener guardaespaldas. Entre los suyos aduce que no es necesario y que, mientras fue jefe de gabinete, siempre concurrió a reuniones con vecinos sin más que un par de asesores. Hoy, como máxima autoridad porteña, decidió no cambiar.

Rodríguez Larreta, otro que decidió no tener guardaespaldas.

Por su parte, otro caso más: la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, no prescindió de sus custodios pero, cuando puede, intenta escapar para recorrer algún hospital o alguna casa de un vecino. En su entorno aseguran que no quiere perder “contacto directo” con los bonaerenses y que, en no pocas oportunidades, se aleja de su custodia para que no haya intermediación. Claro que la lucha contra el narcotráfico y las purgas en la Bonaerense la obligaron a cuidarse. Pero, cuando puede, escapa e intenta llevar la misma vida que tenía cuando era funcionaria porteña.

Vidal a veces elude la custodia para tener contacto con los vecinos.

Los “cuidados”

Sin embargo no todos optaron por prescindir de custodia oficial. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, está hiper custodiada y hasta lleva detectores de metales cuando concurre a un programa de televisión.

Patricia Bullrich es una de las más custodiadas.

Su viceministro, Eugenio Burzaco, también la imitó y puso un detector de metales especialmente instalado para ingresar a su oficina (ya hay uno cuando se ingresa al Ministerio).

En su oficina hay un detector de metales.
Alfonso Prat Gay no sale sin sus custodios.

Otro que se cuida: el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, quien no sale sin un grupo de custodios que lo siguen en auto y una moto con un agente de la Federal delante de él.