Menu Big Bang! News
Show Buen Pastor

La cárcel donde está Casán, entre la visita del Papa y el hacinamiento

La prisión fue mundialmente conocida en julio, cuando Francisco se bajó del Papamóvil para saludar a las reclusas que le cantaron. Un año antes ocurrió un mortal motín. Algunos aseguran que debe ser destruida por ya es obsoleta.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

La cárcel Buen Pastor, de Asunción, Paraguay, donde está detenida Moria Casán desde este mediodía por apropiación de joyas, en 2012, por un valor de U$S 80 mil, no es un lugar para cualquiera.

El hacinamiento y la promiscuidad son algo habitual en Buen Pastor.

La directora del presidio, Ana Coronel, quien también fue la que encontró 1,6 gramos de cocaína entre las pertenencias de la vedette argentina, señaló que Casán tendrá que compartir celda con otras internas. Previamente deberá pasar por la revisión de salud y fichaje.

La directora, señaló: “Tendremos en cuenta que esté con personas no tan problemáticas”.

Es un penal para 200 mujeres, sin embargo con Casán son unas 497.

Buen Pastor es uno de los tantos presidios con superpoblación en Paraguay. Allí conviven mujeres condenadas por secuestros, homicidios y asaltos.

Es una de las prisiones más superpobladas de latinoamérica.

En el penal viven en total 452 internas, aunque tiene capacidad para 200. Además, tiene grandes problemas: falta espacio para camas, no hay ventilación y no hacen mantenimiento.

Las requisas para dectectar drogas en las celdas, es cosa de todos los días.

Buen Pastor fue noticia en los medios de Paraguay por varios motines que realizaron las internas en contra de las requisas en el penal.

Pero sobre todo, el penal de mujeres fue mundialmente conocido durante la visita del papa Francisco a Paraguay en julio de este año.

El ingreso al penal fue decorada de forma especial.

El anuncio de que el Papa iba a hacer una parada en la cárcel de mujeres concentró a un gentío. Un cartel alusivo con un mensaje rotundo de No al Aborto, frente a la Iglesia de la Recoleta, una tarima destinada para el coro de la cárcel, el cordón de los estudiantes encabezados por los del colegio Cristo Rey, de la congregación de los Jesuitas, de la cual proviene el Santo Padre, formaron parte de los preparativos que se realizaron desde bien temprano.

Un coro de reclusas esperó al Papa para agasajarlo tras su paso por el penal.

La espera fue amenizada por el coro de 50 reclusas que cantaban “Papa Francisco”, un himno compuesto para la ocasión.

El Papa llegó a las 16:07. Causó un susto entre los presentes que vieron que el Papamóvil pasaba el sector de las tarimas donde estaban las reclusas. Sin embargo, el vehículo paró y la emoción subió de tono.

Bajó el Papa y fue recibido por la ministra de Justicia, Sheila Abed; el director de Establecimientos Penitenciarios, Artemio Vera, y el capellán Luis Arias.

El Papamóvil que transportó a Francisco se detuvo en Buen Pastor y el Sumo Pontífice descendió.

Lo invitaron a pasar, pero el Papa les manifestó que estaba con una agenda apretada. Las internas Clementina Ruiz y Andrea Garcete le entregaron una estola bordada de ñandutí que fue hecha por las reclusas. El Papa abrazó a Clementina y le dio un beso a Andrea.

La superpoblación se nota los días de visitas, ya que las reclusas no tienen lugar para recibir a sus afectos

Las chicas le invitaron a pasar y el Papa solo respondió con una sonrisa. Finalmente, saludó al coro que le cantaba con un entusiasmo mayor. Luego, Francisco siguió viaje.