Menu Big Bang! News
El Patrón del Bien

10 consejos para no caer en el “sobretratamiento” de Botox

Retocarse la cara no es sinónimo de deformarla. Existen claves genéricas para el uso de toxina botulínica sin que el hielo invada el rostro. Enterate cuáles son, ¡y no te arrugues!

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

La denominada “hipocresía estética” es el doble standard que lleva a las mujeres a querer cambiar, pero nunca a querer decirlo. Al ingresar al consultorio estético, ya en privado, las damas solicitan al unísono: “botoxeame toda, ¡pero que nadie se dé cuenta! Ni una amiga, ¡y mucho menos mi pareja!”.

 

Y ahí vamos, los médicos esteticistas, tratando de hacer cambios mínimos pero perceptibles, por la paciente en sí, más que por su entorno. Los comentarios del tipo “¡qué bien te ves, ¿en qué andás?” son bienvenidos y hasta apreciados por las pacientes; no así los que van por el lado del “¿qué te hiciste?”. Esos son los que llevan a las señoritas hacia el abismo. Y por ende, también a sus doctores.

 

La medicina es ciencia y es arte, y la estética médica no escapa a esta regla. Este último campo tiene que ser sutil como el comentario de un psicoanalista, que con dos palabras que no cambian nada, cambia todo.  

 

Así, un toque de Botox o de ácido hialurónico puede hacer que una mujer se vea sutilmente distinta, pero igual. Es un arte, el de “menos es más”, y cuanto menos, mejor. Tema aparte es saber poner un límite a la paciente desesperada. Recordemos que el ponerle toneladas de dulce de leche a un panqueque no va a hacerlo más rico.

 

Acá van 10 consejos para tener éxito en la “retocada”, sin que caigas en el agüero negro de la exageración.

 

 

  1. Un procedimiento por vez, nunca todo de una. Es mejor que evalúes los cambios según vayan teniendo lugar.
  2. Muchos de los tratamientos estéticos requieren días o semanas para que se despliegue el efecto. Espera al menos 15 días para ver si volvés por un retoque. ¡Quizás no haga falta!
  3. Exigí productos reabsorbibles siempre. Que se vayan con el tiempo, si no acumulás y acumulás y cuando estás llena, fuiste, no hay vuelta atrás.
  4. Cada vez que te hacés un cambio estético, tenés algo que ganar y algo que perder. Tenelo en cuenta: si el procedimiento no es muy “necesario”, no lo hagas.
  5. ¡Elegí bien al médico! No lo selecciones por promociones ni por el precio, sino por referencias de amigas o de familiares. Googlealo, fijate si participa en congresos o prefiere los sets televisivos.
  6. ¡Cuidado con los pómulos! Un poco está bien, pero la sobredosis… bueno, ya lo ves a diario en los medios.
  7. Siempre que te pongas Botox, priorizá cierta movilidad y no la parálisis total. Hoy la moda es el “natural look”.
  8. Nunca te hagas una aplicación muy cerca de una fiesta. Siempre existe el riesgo de que se pinche un pequeño vaso y vayas a tu evento soñado con un hematoma azul verdoso.
  9. “Estirarse” se usa cada vez menos. Rellenarse un poquito y aumentar la luminosidad de la piel es la tendencia 2016.

10- Escogé procedimientos acordes a tu estilo y tu edad. Está bueno parecer cinco o diez años menos. Más es imposible, y termina en el ridículo.

 

Dr. Sergio Escobar

Médico Especialista en Dermatología, UBA
Miembro de la American Academy of Dermatology, Estados Unidos, y de la Sociedad Argentina de Dermatología
Miembro facultativo del International Course for Aging Skin, Francia
Cosmetic Dermatology Award, Europe