Menu Big Bang! News
Por todo el cuerpo Somos lo que comemos

Las peores comidas para tu cerebro

Nuestra alimentación diaria no sólo influye en nuestro cuerpo, sino también en nuestro estado de ánimo. Cuando un alimento impacta en el cerebro, las emociones se ven directamente afectadas. He aquí un listado de la comida que, si andás en busca de la felicidad, deberías evitar. La invitación es a que seamos más conscientes y alimentarnos mejor. Nada está prohibido, ¡todo puede consumirse en su justa medida!

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

* Galletitas, golosinas, comida chatarra:

Todos éstos “alimentos” tienen en común que contienen, en su gran mayoría, grasas trans, un tipo de grasa que se forma cuando el aceite líquido se transforma en una grasa sólida, añadiendo hidrógenos. Este proceso sirve para incrementar el tiempo de vida útil de los alimentos, puesto que ayudan a mejorar la perdurabilidad, el sabor y la textura de los productos. Investigaciones recientes han indicado que este tipo de grasas pueden ser nocivas para la salud debido a que elevan el colesterol "malo" (LDL) y los triglicéridos. Por otro lado, su ingesta aumenta el riesgo de sufrir depresión, afecta directamente la memoria y puede producir irritabilidad.

 

* Gaseosas, yogurts, golosinas, sopas industrializadas:

Todos estos alimentos tienen azúcar agregado y también perjudican la memoria. El azúcar puede inflamar el hipocampo y hacer que el cerebro sea menos eficiente para procesar información. Según la Asociación Cardíaca Americana, las mujeres deberíamos consumir un máximo de seis cucharaditas de té de azúcar por día, que sería el equivalente a ¾ de lata de gaseosa, o un yogurt de vainilla bajo en calorías. Medir el consumo de azúcar procesada, o incorporar azúcar integral de caña o miel a nuestra dieta, es un buen comienzo.

 

* Sandwichs, pan, queso, fiambres:

¿Qué tienen en común todos éstos productos? Grandes cantidades de sodio.

Más allá de todas las desventajas que conocemos sobre el sodio en personas mayores y en quienes sufren de hipertensión, quienes consumen sal habitualmente tienen problemas para transportar la sangre oxigenada y otros nutrientes por las venas. De esta manera, el cerebro no puede rendir al máximo potencial porque la sangre le llega menor calidad. La cantidad de sodio diaria que deberíamos consumir varía según cada persona, consultá a tu médico para indicaciones puntales para vos.

 

* Postres, los snacks y embutidos:

Todos éstos alimentos son muy altos en calorías, y por ello pueden afectar tus emociones. Una dieta que tiene el 58% de sus calorías en grasas genera mayores nivel de ansiedad, y una dieta con grandes niveles de proteínas está asociada a las personas con depresión. Lo ideal es bajar los niveles de calorías, pero consultando a un médico.