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Nunca es tarde: 5 consejos para empezar a tocar un instrumento

Tal vez sientas que ya es hora de conquistar nuevos horizontes, y la música lidere el podio de universos a descubrir. Ni se te ocurra pensar que ya estás “grande para eso”. ¡La música también vive en vos!

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"La música expresa aquello que no puede transmitirse en palabras, y que tampoco puede callarse", dijo Víctor Hugo. Por eso, como a las mujeres no nos gusta callarnos nada, cualquier modo de expresión es bienvenido. No importa tu edad ni la profesión que hayas elegido.

 

¿Qué instrumento elegir?

¿Tocaste guitarra en el colegio de chica? ¿O piano? Todo lo que aprendemos de niños queda en algún lugar del disco rígido; algo te vas a acordar. Y si nunca tocaste nada, podés optar por alguno de éstos o jugártela por un instrumento nuevo y extraño, como el xylofón o el arpa. Todo será cuestión de hacer una ecuación entre los presupuestos, el tiempo disponible, la comodidad para trasladarlos y encontrar un/a profe piola.

Joan Jett 

Paciencia: no vas a tocar perfecto enseguida

Bajá el nivel de autoexigencia. Nadie toca bien de entrada. Tratá de conectar con el juego, por algo en inglés tocar se dice “play”. Hacelo por el placer, no para flagelarte con prácticas para llegar a la Sinfónica (aunque nunca se sabe). Obviamente, al principio te vas a sonar horrendo y fatal. Contené las lágrimas y la vergüenza, e insistí.

Por ahí, podes probar algo distinto, como la artista del video.

No te desesperes por tu edad

No importa a qué edad empieces, siempre va a haber alguien que toca mejor que vos, empezando por esos pequeños sabelotodos japoneses que a los 3 años tocan la Quinta de Bethoven mientras miran dibujitos animados. Lo interesante es conectar con la música, dejarse llevar y disfrutarla. Y recordá: nunca es tarde.

Maité Hontelé y su trompeta.

¿Elegiste saxo, trombón o instrumentos de viento?

Son originales y sexys en una mujer, pero su aprendizaje es difícil. Eso no debería desanimarte tanto como el hecho de que te cambia un poco la fisonomía de la boca, te inflan los cachetes y los primeros sonidos que resultan son aullidos roncos de elefantes perdidos en la selva. Sé perseverante. El dulce sonido del saxofón puede cambiar tus tardes.

Candy Doulfer. Divina saxofonista, toca como los dioses.

No te unas a una banda de inmediato

Si lo tuyo es el rock y las giras y buscás un acceso, este no es el método. A los rockers en general les cuesta ver a una mujer con la viola estallando en un solo criminal. ¡Es mucho más fácil ser groupie!

Bonus track: los beneficios de convertirte en instrumentista

Escuchar música y tocarla estimula el cerebro y ejercita la memoria. Es uno de los remedios más antiguos contra el estrés (¡calma las fieras!). Cuando se empieza la práctica, tocar todos los días cultiva la capacidad de organización. La técnica de cualquier instrumento pone a prueba la coordinación, y la entrena. No descartes cantar. La voz también es un instrumento. ¿Quién te dice que no sea tu puerta de entrada a LatinAmerican Idol?