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Dolce Gabbanna: Islam y polémica

El mercado musulmán mueve 230.000 millones de euros anuales y resulta, obviamente, una tentación enorme para el mercado. Dolce & Gabbanna fue la primera marca occidental que vio el nicho y creó una colección de velos, túnicas y faldas hasta los tobillos. A muy poco de dar difusión a un video de cámara oculta tomado por mujeres islámicas acerca del maltrato hacia el género que reciben las mujeres que viven bajo sus reglas, la polémica moda reabre el debate.  

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Si Dolce & Gabbanna lanzó la línea de ropa para mujeres islámicas, para cubrir de la vista de los demás cualquier parte del cuerpo femenino que no sea cara, manos y pies, nos preguntamos: ¿para cuándo las carteras en forma de bomba?

 

 

Un pope del diseño como Pierre Bergé, ex pareja del desaparecido Yves Saint Laurent, opina que es un despropósito. “Siempre he creído que la moda existe para embellecer a las mujeres, no para ser cómplice de esa dictadura impuesta que hace esconder su belleza. Es lamentable que el dinero ponga en juego estos intereses por sobre la libertad de mostrar el cuerpo femenino.”

 

Es que Francia, la capital del tout fashion, está revolucionada tras la difusión de códigos islámicos en diversas marcas de ropa femenina (de alta costura y  urbana). La sueca H&M se sumó a la movida de Dolce, como la japonesa Uniqlo, que anunciaron la venta de conjuntos con el hiyab (velo islámico) en sus tiendas londinenses. Y Mark&Spencer lanzó el burkini, un mono de baño que tapa todo, menos cara, pies y manos.

 

El guiño islámico a la indumentaria femenina, además de ser inaceptable para los principios básicos de igualdad de género y derechos de la mujer, llega a Francia en pésimo momento, después de los sangrientos atentados yihadistas en París y el reciente en Bruselas.

 

La firma sueca H&M dio a conocer su campaña de publicidad con modelos luciendo el velo islámico y el slogan “No hay reglas en la moda”. Revelaron que la colección es “para mujeres que visten su personalidad, pero no se animan a un modo de visa particular”. Cuestionable slogan, si se toma en cuenta que muchas de estas mujeres no eligen no porque no quieren sino porque no pueden. Mariah Idrissi es la primera musulmana con hiyab encabezando un anuncio de la cadena sueca.

Mariah Idrissi.

 

Se reveló que la tendencia por ocupar este nicho de mercado seguirá su escalada: en tres años el mercado de la moda musulmana se acercará a los 500.000 millones de euros. Mientras la degradación de la mujer a través de los vetustos y machistas mandatos islámicos continúe en vigencia, bajo amenaza de pena de muerte por lapidación u otras atrocidades, ¿qué marca de ropa querrá perderse este negoción?