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Las ventajas de tomar té

En diferentes medidas, cada variedad de hierbas tiene sus ventajas. Aquí, esta humilde sommelier de té te comparte los secretos más beneficiosos para tu taza bien caliente.

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El té, en sí, proviene de una planta llamada Camelia Sinesis que, tratada con distintos procesos, es la madre del té blanco, el verde, el negro, el Puerh y el Oolong. Todos los demás están mal llamados tés, ya que en realidad son infusiones tal como la manzanilla, el tilo, el cedrón, etc. Si sos de las que les encanta fusionar sabores con cuidados, con esta data vas a optimizar tu merienda al máximo.

 

Frenar el envejecimiento: los radicales libres atacan las células oxidando las membranas, lo cual daña el ADN y provoca el envejecimiento general del organismo. Los polifenoles y las catequinas presentes en el té blanco tienen una acción antioxidante veinte veces más potente que la vitamina E.

 

Protegernos contra el cáncer: numerosos estudios muestran que el consumo de té verde en Japón (de cinco a seis tazas diarias por persona) se ve claramente reflejado en la baja incidencia del cáncer en comparación con los países occidentales. Se cree que los taninos y catequinas protegen las células de procesos que las deterioran.

 

Mantener a raya el colesterol: los niveles altos de colesterol se asocian a innumerables enfermedades, entre las que destacan las afecciones cardíacas. Las catequinas del té verde controlan, en este sentido, el exceso de “colesterol malo” en la sangre. El té es un gran aliado de nuestro sistema circulatorio.

 

Combatir la hipertensión: experimentos en laboratorio han demostrado que el consumo diario de té previene la hipertensión arterial. El té verde -y su importante contenido de vitamina E- incide directamente en ello. Ojo con el té negro: en grandes cantidades sube la presión arterial.

 

Estimular las defensas: mencionamos el té verde nuevamente porque también es un buen refuerzo para el sistema inmunitario gracias a las virtudes de la epigalocatequina galato, que estimula la producción de los linfocitos B y T, que son pequeñas células que conforman el pilar de nuestra inmunología.

 

Proteger contra la gripe: Las catequinas y las teoflavinas presentes en todos los tipos de té, tienen una fuerte acción sobre el virus de la gripe, lo que aconseja su consumo especialmente en personas de edad avanzada. Algunos estudios sugieren que incluso tiene un efecto protector contra las enfermedades que propicia el HIV.

 

Tonificar el cuerpo y la mente: El té es un estimulante suave, mucho más inofensivo que el café, que renueva la energía de todo el organismo, combate el sueño y favorece las actividades intelectuales.

 

Aliviar las enfermedades de la piel: Los baños con té verde, así como las aplicaciones en forma de compresas, son efectivos para tratar el pie de atleta y numerosas afecciones cutáneas.

Prevenir las cariesLas teoflavinas del té negro ayudan a frenar la actividad de una bacteria llamada estreptococo mutans, responsable de las caries. La misma función hacen las catequinas del té verde, pero éstas, además, evitan que las bacterias se adhieran a los dientes. Por consiguiente, el té verde es el que tiene el poder antibacteriano más potente, seguido del Pu-erh, el té negro y, el Oolong.