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Ellas. Madres, abuelas, trabajadoras, amas de casa, esposas, ex presas, militantes, exiliadas, soñadoras, hijas, nietas, hermanas, argentinas, presentes... nunca más.

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Hoy, a 40 años del último golpe cívico militar, recordamos con admiración, orgullo y gratitud a un modesto grupo de mujeres destacadas que con su lucha guiaron y representaron las luchas de los miles que pelaron por recuperar nuestra bendita democracia. ¡Gracias, minitahs, por no haber bajado nunca los brazos de la paz, la memoria y el amor!

 

ESTELA DE CARLOTTO

Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Mamá de Laura Carlotto, secuestrada el 26 de noviembre de 1977 y asesinada meses más tarde con indicios de haber dado a luz. A partir de ese momento, Estela inicia la incansable búsqueda de su nieto Guido al que felizmente recuperó en agosto de 2014. Así, son 115 los nietos a los que se les devolvió su identidad. "No sólo busco a mi nieto, busco a todos los nietos para que aparezcan y que esto no ocurra nunca más, en ningún lugar del mundo".

 

 

 

HEBE DE BONAFINI

 

 

Era una ama de casa, con la escuela primaria únicamente como formación. Sus hijos Jorge y Raúl y su nuera fueron secuestrados y desaparecidos en 1977. Una de las fundadoras de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y baluarte en la lucha contra la impunidad de los delitos de lesa humanidad. Polémica, amada y odiada por igual, su incansable andar por los derechos humanos, fue herida en la cabeza en una manifestación en 1996 y la sangre en el pañuelo blanco se convirtió en su estandarte de lucha, bajo el lema "Ni un paso atrás".

 

LEONIE DUQUET Y ALICE DOMON

 

 

Las monjas francesas eran parte de la Misión Francesa en Argentina. Fueron secuestradas en 1977, con dos días de diferencia. Fervientes defensoras de los derechos humanos, cumplían enormes de tareas de ayuda social. Trabajaban con comunidades mapuches y personas de bajos recursos. “Callarse hoy sería cobarde”, decía Leonie. Fueron secuestradas, torturadas, humilladas y desaparecidas. 

 

CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER

 

 

Ex presidenta de la Nación Argentina y compañera del ex presiente Nestor Kirchner, Cristina fue la primera presidenta mujer elegida por los argentinos. Defensora de los derechos humanos, en su mandato apoyó a las Madres y a las Abuelas incondicionalmente, abrió las investigaciones de los atentados a las instituciones judías. Continuó el legado de Néstor, quien el primer 24 de marzo que ocupó la presidencia, descolgó los cuadros de los represores Videla y Bignone, y promovió la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final al Congreso de la Nación.  Cristina, entre otros logros, sumó la recompensa para quienes aporten datos relevantes a efectos de localizar a los jóvenes apropiados durante la última dictadura militar. El resultado más relevante de su política de derechos humanos, se vislumbra en el avance del juzgamiento a los represores en todo el país.

 

MARIA CLAUDIA FALCONE

 

 

Tenía 16 años. Buena piba, generosa. Estaba en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Encabezó la lucha de la Noche de los Lápices, en favor del boleto estudiantil gratuito. Colaboraba en  educación y sanidad en las villas. Estudiaba en Bellas Artes en La Plata. Leía a Mario Benedetti y seguía a Sui Generis, su flequillo lacio caía sobre sus enormes ojos celestes. Se preocupaba por estar linda, le gustaba ir a bailar y tenía un novio hippie. Fue secuestrada, torturada en distintos centros de detención y continúa desaparecida, desde aquel septiembre de 1976.

 

NORA CORTIÑAS

 

 

Cofundadora e integrante del Movimiento de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Su hijo, Gustavo, continúa desaparecido. “Nuestro hijo biológico se transformó en 30.000 hijos”, declaró. Una mujer que en la década del ’70 era profesora de costura y definió a su vida entonces como tranquila y simple, encabeza hoy la lucha por la recuperación con vida de los secuestrados por la dictadura cívico militar. Desde 1998 es Títular de la Cátedra de Poder Económico y Derechos Humanos de la UBA y doctor honoris causa de varias universidades del exterior.

 

AZUCENA VILLAFLOR

 

Ama de casa, atendía a sus hijos y marido con amor, era solidaria y frontal. Al desaparecer su hijo Néstor junto a su novia en noviembre de 1976, ella comenzó su tenaz búsqueda, en el Ministerio del Interior, en las dependencias de la iglesia, en todos los organismos nacionales, amparada por el genuino derecho que ella sentía de saber qué había sucedido con su hijo. Sin darse por vencida, en el camino encuentra otras mujeres en la misma situación y organiza para el 30 de abril de 1977, la primera manifestación de las Madres. Como las dispersaron (el país estaba bajo Estado de sitio), comenzaron a dar vueltas alrededor de las plaza. A partir de ese jueves, cada jueves, y hasta hoy, hay un grupo de mujeres –las Locas de la Plaza, como las apodaron- cada vez mayor, que camina lentamente alrededor de Plaza de Mayo reclamando por la aparición con vida de sus hijos. Azucena fue secuestrada en diciembre de 1977, junto a otras fundadoras, y asesinada en los conocidos como Vuelos del Terror. Sus restos fueron recuperados y cremados en 2005.

 

 

SILVIA SUPPO

 

 

Ex activista, su valiente y desgarrador testimonio resultó decisivo para condenar al magistrado y a otros represores que actuaron en Santa Fe durante los años oscuros de la represión. Fue asesinada el 29 de marzo de 2010, en un hecho  confuso que actualmente es juzgado por un tribunal oral que está próximo a emitir una sentencia. Había sido encarcelada y torturada por ser parte de un grupo de trabajo en zonas carenciadas de Santa Fe. Recuperó la libertad en 1978.

 

TATY ALMEYDA

 

 

Integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Su hijo Alejandro fue secuestrado en enero de 1975. Ella no estaba advertida de lo que estaba pensando. Después de que su hijo fuera secuestrado, encontró este texto, que Alejandro había escrito tan sólo unos días antes: "Quisiera decirte mamá que parte de lo que fui /lo vas a encontrar en mis compañeros (…) Si la muerte me sorprende /de esta forma tan amarga, pero honesta, /si no me da tiempo a un último grito desesperado y sincero, /dejaré el aliento el último aliento, /para decir te quiero". Ha dado la vuelta al mundo llevando el mensaje que siente heredó de Alejandro y al que no está dispuesta a renunciar.