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Vida Cotidiana Buenos días, señorita

Los colegios del futuro

Buscar la mejor educación para los hijos es todo un tema. Hace un tiempo la tendencia eran los colegios con avances tecnológicos, pero eso hoy está en reversa. Muchas familias buscan instituciones desestructuradas, donde los chicos estudien con placer y disfruten en un entorno natural.

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Ha pasado mucho desde la vetusta estructura marcada por “tomar distancia” y los cuadernos con papel araña. Hoy, los mismos chicos demandan otra educación, y los padres deben aggionarse. Pero, ¿cuánta modernidad aceptamos para las nuevas generaciones? Probablemente, algunos de los estilos educativos que se describen a continuación, predominen en los sistemas educativos de un futuro para nada lejano.

 

La pedagogía Waldorf -creada a principios del siglo XX por el filósofo austríaco Rudolf Steiner- propone otra enseñanza, opuesta al modelo tradicional. Entiende al ser humano con una visión integral y facilita el desarrollo de las capacidades propias de cada niño. Privilegia el camino del saber por sobre el logro final.

Hoy es posible encontrar varios establecimientos que ofrecen este tipo de educación. Hace ya un tiempo, han surgido multitud de colegios en los que el aula frente a un pizarrón, con el profesor dando clase, ha pasado a la historia. Los chicos aprenden de acuerdo a sus capacidades, sin predeterminaciones de grados, aulas o grupos por edad.

 

Un ejemplo representativo es la Waldorf School de Peninsula, en Silicon Valley, California, la tierra de los creadores de lo último en tech. Mientras los padres trabajan tiempo completo creando apps, tablets y programas, mandan a sus chicos a una escuela que ¡no tiene computadoras! Allí trabajan en equipo, en medio de la selva, y usan los elementos que tienen a mano. De esa forma, estimulan la creatividad y aprenden al margen de cualquier elemento tecnológico.

Actualmente, en el mundo hay más de 3.000 entidades educativas de modalidad Waldorf, que llegaron a Argentina en 1940. Aquí contamos con más de una treintena de instituciones así.

 

En Bali, Indonesia, la Green School propone integración total con la naturaleza, también desde la selva. Su propuesta es hacer del mundo un lugar mejor y desafiar a la ortodoxia de la autoridad.

 

 

Cuando las instituciones sí incluyen tecnología, proponen otro tipo de encuentro: el Colegio Fontán en Bogotá, Colombia, da la libertad necesaria para que cada alumno decida qué aprender y en qué momento. En esta institución no existen aulas de clase, grados o profesores especializados para cada materia. Toda la información necesaria (materias, planes, calendarios, fechas de evaluación, contenido educativo, entre otras) se encuentra en una plataforma virtual en la que los alumnos, además, pueden conectarse con sus tutores en cualquier momento del día. Es por esto que los chicos deben estar en permanente contacto con la tecnología durante su proceso de aprendizaje. Los sistemas de premios y castigos se erradican, no existe nada parecido a las amonestaciones y mucho menos los aburridos uniformes.