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Vida Cotidiana

Viudas de maridos inexistentes logran indemnización

La policía británica pidió disculpas y compensó económicamente a siete mujeres que mantuvieron relaciones con agentes infiltrados en grupos políticos, sin saberlo.

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Seducidas y abandonadas

Son mujeres que con los años descubrieron que sus parejas, desaparecidos de repente, eran espías a sueldo del Estado. Presentaron una demanda denunciando el daño de ser víctimas de relaciones engañosas y manipuladoras con fines de espionaje.

Helen Steel mantuvo un noviazgo con John Barker y convivieron entre 1990 y 1992. Él decía haber sido víctima de abusos en su infancia, que su vida era una pesadilla, y ella estaba convencida de que John podía suicidarse. Un buen día, él viajó a Sudáfrica y ella jamás lo volvió a ver. Sus superiores de Scotland Yard lo habían retirado del espionaje y lo colocaron detrás de un escritorio. Hoy se llama John Dines, y dirige un curso para policías en Sidney, Australia.

Helen Steel.

 

Durmiendo con espías sin saberlo
Suena divertido y excitante, pero en realidad es dramático. Helen y otras mujeres eran parte de organizaciones de defensa del medio ambiente o de protección animal. Reunión va, asamblea viene, conocieron señores que eran parte de esos grupos, se enamoraron, se casaron, tuvieron hijos. El problema es que sus hombres eran espías encubiertos, y ni ellas estaban a tanto.

Charlotte era otra militante que, en 1985, tuvo a su primer hijo con su novio Bob Robinson. Dos años después, la relación terminaba porque él temía ser apresado por su accionar político. No supo más nada de él.

Como ellas dos, otras mujeres (en total siete), fueron enredadas en los engaños de la agencia de inteligencia británica, Scotland Yard, que decidió indemnizarlas hace unos meses. El caso vio la luz recién ahora.

Es que el tema no es cualquier cosa: Charlotte dijo que jamás se recuperó de que su novio la abandonara y ni de ver que su hijo crecería sin padre. 24 años después, como en una película (de terror) descubrió que el verdadero apellido de Bob es Lambert y que es profesor universitario, especializado en terrorismo y espionaje.

Bob Lambert, el novio perdido de Charlotte.

Víctimas de daños irreparables
Harriet Wistrich, la abogada que llevó a cabo el caso, argumentó que estas mujeres vivirán con este daño emocional y psicológico toda su vida, y que es necesaria la reparación moral y material.

 

John Barker. Podría haberse hecho pasar por Ringo Starr, pero no.

Helen, Charlotte, y todas esas mujeres, además, jamás podrán responderse estos interrogantes: ¿qué derecho tenía el estado a violar así su intimidad? ¿Es una mujer un medio para llegar a un fin político? Y la más importante y dolorosa para ellas: sus maridos, ¿las quisieron?