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El camarógrafo que rescató al arquero: "Necesitaban un camillero"

David Blandón apagó la cámara para ayudar a salvar vidas. El accidentado rescate de los sobrevivientes. Su increíble historia.

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El camarógrafo David Blandón fue uno de los primeros en llegar a la zona donde cayó el avión que llevaba a los jugadores del Chapecoense, pero en medio de la tragedia decidió dejar de lado su condición de periodista y recordar que, además, era una persona.

En diálogo con BigBang, Blandón contó su accidentada llegada hasta Cerro Gordo y su improvisado trabajo como camillero que ayudó a salvar vidas.. 

-¿Cómo te enteraste de los hechos y cómo llegaste hasta Cerro Gordo?

-El director de Mi Oriente.com (el portal de noticias regionales donde trabaja Blandón) recibió una llamada del aeropuerto José María Córdova. Le decían que había un avión desaparecido y que posiblemente fuera del equipo Chapecoense. Cuando es confirmada la noticia, juntó al equipo y lo primero que hacemos es trasladarnos para la zona, que es en el municipio de La Unión. Me recogen mis compañeros David Valencia y Sebastián, y llegamos a eso de las 11 y 20 de la noche a un lugar donde sólo había un patrullero y dos agentes de la policía, que no dejaban  que nadie se acercara a la zona del impacto. Ellos les habían avisado a los rescatistas y les dijeron que trajeran vehículos 4x4 para facilitar el ingreso, porque para los vehículos comunes eran muy difícil el acceso. Nosotros habíamos ido en un vehículo pequeño, entonces cuando llegó una camioneta de la alcaldía del municipio de la Unión, les dijimos si no podían llevarnos a la zona, que nosotros teníamos un dron, que podíamos ayudar a identificar víctimas con la camioneta de la alcaldía del municipio de la Unión.

David Blandón
David Blandón apagó su cámara para ayudar a rescatar sobrevivientes. 

-Y entonces se fueron para allá en la camioneta...

-No exactamente. Llegamos hasta donde llegaba la carretera. Había personal de bomberos, que no dejaba entrar civiles al área. Yo estaba pensando por dónde meterme y la verdad es que estaba difícil el acceso. Escuché que estaban sacando los heridos y me fui por un alto de una montaña y cuando pude ver que había un alto por donde los estaban sacando, bajé y me fui hasta allí. El acceso fue muy difícil, porque había cultivos de frijoles, había una zona de pantano, fueron alrededor de ocho minutos por cultivos y pantano. Yo utilizo mucho botas y eso me ayudó un poquito a caminar por ese terreno.

-Y finalmente llegaste...

-Cuando llegué donde se pudo ver la intensidad del siniestro, eso cambia el panorama... Ya había rescatistas, bomberos, yo llego con mi cámara. Y entonces empiezo  a grabar y a ver que había mucha gente alrededor sin vida y empiezo a ver heridos,y me planteé yo acá que hago...

-¿Qué hiciste entonces?

-Empecé a escuchar que necesitaban un camillero para sacar a Jackson, el arquero suplente del Chapecoense y apagué la cámara. Empezamos el proceso de sacarlo. Estaba al lado del fuselaje del avión, herido. Estaba consciente, tenía dos perforaciones en el pómulo izquierdo y en los pulmones y tenía fracturadas las dos piernas. Estaba calmado y consciente. Se quejaba de que tenía frío. Le preguntábamos la edad, el peso y la estatura y el nos respondía muy bien.

Jackson
Jackson Follman, arquero del Chapecoense, a su llegada al hospital.

-¿Cómo lo sacaron de allí?

-Lo evacuamos por tierra, por el pantano y los cultivos, tal como habíamos llegado. Fue muy difícil porque él es muy corpulento, como todos los arqueros, pesa 89 kilos.

-Luego volviste a entrar...

-Sí, volví a entrar con otro compañero y ayudé al camillaje de Jimena, la azafata, que estaba estabilizada. Ya la estaban trayendo y nos sumamos para ayudar a sacarla.

-¿Cómo te sentís? ¿Cuál es tu balance de lo que viste y viste?

-Moralmente, uno siente, se agota... pero los mensajes que me han dado las personas y los medios han sido muy reconfortantes. La gente me saluda en la calle, me dice que soy buena persona. Eso me ayuda un poco con las imágenes que vi, que la verdad fueron bastantes fuertes. La primera noche no pude dormir, por las imágenes que se me cruzaban. Ahora me gustaría volver a ver a Jackson, pero se encuentra en estado crítico y no admiten visitas.  Y me gustaría aprovechar esta charla contigo para hacerle un homenaje a los héroes, a los 150 rescatistas que hicieron una labor titánica, sacar 67 cuerpos sin vida de un fuselaje de un avión en 17 horas sin importar el cansancio, sin importar las imágenes. Lo dieron todo, para que estos cuerpos fueran rescatados y repartriados a su país natal.