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El insólito protocolo que deberá seguir Meghan tras casarse con el príncipe Harry

La actriz norteamericana estará obligada a apegarse a las rígidas reglas de los miembros de la monarquía británica al momento de comportarse en público. 

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Al casarse con el príncipe Harry el año próximo, Meghan Markle ganará por supuesto una gran cantidad de privilegios. Pero, también, la boda vendrá con un "pack" de prohibiciones protocolares que no muchos conocen.

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Luego de casarse, Markle deberá decirle adiós a la vestimenta informal. 

Así, algunas de las reglas más estrictas tienen que ver con la vestimenta. La joven no podrá -por ejemplo- usar faldas por encima de la rodilla ni escotes pronunciados. 

Tampoco podrá ser vista en público vistiendo ropa casual como jeans o remeras. Y su maquillaje, desde el lápiz labial a la pintura de uñas, deberá ser de colores claros y discretos

Discreción extrema

Las declaraciones públicas de Meghan estarán obligadas a seguir una línea mesurada, ya que está muy mal visto en el seno de la monarquía británica que sus miembros sean polémicos en sus opiniones políticas o sociales. 

Es justamente buscando esa idea de neutralidad que, a pesar de que no se les prohibe abiertamente, ninguno de los miembros de la familia real británica vota en las elecciones inglesas. 

Markle tampoco podrá dedicarse a ningún oficio, carrera laboral o cargo público, por lo cual ya renunció a su rol como actriz en la serie norteamericana Suits

Seguridad y protocolo

Más allá de lo restrictivas que pueden ser las reglas de conducta, algunas de las prohibiciones que deberá acatar la prometida de Harry se basan en lógicas preocupaciones por su seguridad. Así, por ejemplo, nunca podrá firmar autógrafos por temor a que alguien falsifique la firma y la utilice con fines delictivos. 

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Markle no podrá firmar autógrafos a fans. 

Sin embargo, lo cierto es que otros protocolos son mucho más absurdos. Así, al igual que el resto de los miembros de la familia real, Meghan no podrá continuar comiendo en ningún evento oficial si la reina Elizabeth finalizó su plato. 

Al mismo tiempo, en esta clase de ceremonias, la joven norteamericana no podrá sentarse en cualquier lugar, sino que estará obligada a seguir la estrictas instrucciones que indican que los invitados se posicionan según su rango.