Menu Big Bang! News
Mundo gira arriesgada

El próximo viaje del Papa Francisco que inquieta al Vaticano

Este domingo el Papa estará en la República Centroafricana, que vive una guerra brutal entre cristianos y musulmanes. A pesar de que se consiguen granadas a 0,16 dólares, el pontífice se niega a usar chaleco antibalas.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

En un mundo convulsionado por el terrorismo, el papa Francisco hará historia este domingo, cuando visite la República Centroafricana. Será el primer viaje que un pontífice concrete en una zona de guerra activa en la historia moderna.

Francisco en su gira europea.

Francisco oficiará dos misas, una en la Catedral de Bangui (capital del país) y otra en el Bartolomé Boganda Stadium, con capacidad para 20 mil personas.

El Vaticano ya calificó como “muy peligrosa” su visita a la mezquita central de Bangui.

La República Centroafricana en el mapa.

La República Centroafricana llevá, recordó, el sitio Vice, “más de dos años de violencia sectaria brutal entre musulmanes y milicias cristianas. Más de 6 mil personas han muerto y más de 800 mil han sido desplazadas de sus hogares, de acuerdo con un informe de octubre de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios”.

Una visita de alto riesgo.

Las escalas previas de Francisco (Kenia y Uganda) suponen cierta inquietud para el equipo de seguridad de Bergoglio, pero ésta es la más peligrosa.

En septiembre, un ataque con granadas mató a dos personas en mercados públicos y cortejos fúnebres. No son armas precisamente difíciles de conseguir: cuestan 16 centavos de dólar.

Las milicias consiguen armas con extrema facilidad.

Además, varios miembros del contingente de la ONU que supuestamente asegura la paz del país están acusados de abusar sexualmente de niños locales. 

Francia, que tiene 900 tropas en su antigua colonia, ya se desligó del tema: planteó que no podría proporcionar la seguridad adecuada y le pidió al Vaticano que cancelara el viaje.

La seguridad del Papa preocupa al Vaticano.

Como para aumentar las preocupaciones, Francisco no usará el papamóvil y también se negó a ponerse un chaleco antibalas.