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Mundo después de méxico

Los huracanes con nombre de mujer son más letales

Mientras Patricia se debilita, un informe asegura que bautizar a las tormentan con nombres femeninos provoca que se tome menos en serio la dimensión del peligro.

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Patricia, la tormenta de categoría 5 que fue considerada “histórica”, perdió fuerzas y no dejó daños graves al adentrase en México.

Llegó a alcanzar vientos de más de 300 kilómetros por hora y, a pesar de que pasó de ser el vendaval más peligroso del que se tenga memoria, se degradó a una tormenta tropical.

Podría causar lluvias atípicas, deslizamientos de tierras e inundaciones tanto en México como en el estado de Texas, según el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos.

Según el secretario federal de Transportes y Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, “la magnitud del peligró pasó a otro nivel”, pero insistió en que “no hay que cantar victoria aún”.

Además aseguró que “fueron vitales las medidas de prevención”, como también la rápida “respuesta” de la población."La naturaleza fue buena con nosotros", resumió.

El fenómeno meteorológico impactó en las costas de Puerto Vallarta y el puerto Manzanillo. En ambas ciudades, los efectos de la tormenta fueron menores debido a que es una zona de la costa del Pacífico mexicana poco poblada.

Las autoridades no recibieron noticias de muertes, como tampoco de daños importantes mientras que Patricia avanzaba sobre las montañas del interior del país. Sólo se sufrieron inundaciones, pequeños deslaves y algunos cortes temporales de la luz y la comunicación.

"Las montañas sirvieron de barrera y provocó que el viento pasara”, dijo el secretario federal de Turismo, Enrique de la Madrid y calificó de una "suerte extraordinaria" que lugares como el turístico Puerto Vallarta no resultaran afectados.

El meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Dennis Feltgen, reconoció que la pasividad del huracán se debió a que su radio de acción fue estrecho. Unos 24 kilómetros a la redonda con vientos que solo alcanzaron un radio de 113 kilómetros, en una zona totalmente despoblada.

La tormenta se desplazó y se debilitó con rapidez. Esta mañana llegó a vientos de sólo 55 kilómetros.

NOMENCLATURA DE LOS HURACANES

El huracán Patricia desde el espacio.

Los huracanes, tifones y otros fenómenos meteorológicos, son nombrados con nombres masculinos o femeninos porque, según la Organización Meteorológica Internacional, es más fácil recordar el nombre de una persona a un número o término técnico.

Antes del siglo XIX, las tormentas eran nombradas de forma arbitraria pero después se decidió identificarlas con nombres de mujer. La Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, decidieron unificar ambos géneros y concordaron en alternar nombres de hombres y mujeres para el nombramiento de tormentas.

Cada zona que puede sufrir la amenaza de algún huracán, ciclón o un vendaval devastador, tiene su propia lista de nombres que pueden volver a repetirse después del lapso de seis años, salvo que la tormenta ocasione graves daños y un gran número de muertes.

LOS HURACANES CON NOMBRE DE MUJER SON MÁS DESTRUCTIVOS

Según un estudio realizado en 2014 por la “Proceedings of the National Academy of Sciences”, los huracanes que tienen nombres femeninos son más letales y generan más muertes que los que tienen nombres masculinos. Para los expertos, la gente percibe a las tormentas con nombre de mujer como menos amenazantes.

"Los que tienen nombre femenino causan más muertes porque llevan a un menor riesgo percibido y, en consecuencia, menos preparación", detalla la investigación.

El estudio analizó las cifras de muertes causadas por huracanes en EE.UU. durante más de 60 años, y revelaron que las tormentas con nombre de mujer mataron a casi el doble de personas.

Los científicos sugirieron cambiar el método para bautizar a los huracanes a fin de contrarrestar el sexismo inconsciente que termina por afectar los niveles de preparación de la población.

Tras conocerse las conclusiones de este estudio, desde el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. expresaron que las personas deberían poner el foco “en la amenaza que supone cada tormenta”, independientemente de que se llame “Sam o Samantha”.