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Los rituales más insólitos del mundo

Cada nación tiene sus culturas, que a los ojos de un extraño pueden ser consideradas violentas o extravagantes. BigBang hace un repaso de las distintas costumbres que generan controversia o simplemente llaman la atención.

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Alrededor del mundo existen miles de costumbres y rituales que diferencian a cada país y a cada sociedad. La inmensa variedad de pueblos y culturas provocan que ciertos ritos, en algunas ocasiones, parezcan extremos, o simplemente muy extraños.

El salto del Diablo

En la localidad de Castrillo de Murcia, en Burgos, España, existe una festividad conocida como “El Colacho”, en la cual diferentes hombres se visten con atuendos que asemejan al Diablo y saltan sobre recién nacidos.

El sato se realiza sobre bebés recién nacidos

La fiesta se celebra en el día del Corpus Christi, Cuerpo de Cristo, y tiene como propósito “limpiar” a los infantes del pecado original y abastecerlos de protección. Esta tradición se celebra desde 1621. 

Ataúdes de fantasía

El ataúd representa a la persona fallecida.

El pueblo de Ga-Adangbe, un atribu de Ghana, diseña ataúdes que reflejan la vida del difunto que va a descansar en ellos. La tribu cree que sus seres queridos continúan en el otro mundo al morir y que sus antepasados pueden tener una influencia positiva sobre ellos, desde el Más Allá.

El pueblo Ga lleva más de 50 años en el diseño de estos ataúdes.

Por más de 50 años, la gente de Ga ha diseñado estos pintorescos ataúdes, que suelen valer de U$S 400 a U$S 600.

Contacto de ningún tipo

Indonesia es un país insular ubicado entre el Sudeste Asiático y Oceanía.

En Indonesia es de mala educación tocar la cabeza de alguna persona o solamente gesticular por encima de ella. Al ser un país con mayoría islámica, no hay que utilizar la mano izquierda para saludar, tocar ni comer.

En el idioma indonesio existen doce palabras que significan sí, pero que en realidad quieren decir no. Responderle a alguien negativamente es una descortesía desde su punto de vista, así que hay que prestar suma atención al lenguaje corporal para reconocer la respuesta definitiva.

Una mujer con varios maridos

La tribu Sherpa de los Himalaya le dio un giro a la poligamia. En algunas culturas, es el hombre quien posee varias mujeres, pero, como una forma de enfrentar la falta de tierras de cultivo, una mujer puede elegir tener varios esposos con la condición de que ellos sean hermanos.

La mujer puede tener varios maridos, pero deben ser hermanos entre sí.

La comunidad Sherpa vive en Nepal y sus tierras son difíciles de cultivar. Existe poco espacio útil para la agricultura y la ganadería, es por esta razón que varios hermanos pueden casarse con una misma mujer. Este sistema le ofrece a la mujer y a sus hijos una mayor protección.

La fiesta de la Ashura

Los chiíes de todo el mundo celebran la controvertida fiesta de la Ashura, el décimo día de Muharram, el mes islámico de duelo para conmemorar la muerte del nieto del profeta Mahoma. La celebración es criticada por sus rituales sangrientos de adultos y niños que practican algunas comunidades.

La celebración es criticada por sus rituales sangrientos.

Según el islam, la celebración es una jornada de recuerdo, duelo y reflexión. Las calles de Kerbala se llenan de lamentos, rezos y música de duelo. Los devotos de algunas comunidades se dan golpes en el pecho y latigazos en la espalda.

Las mujeres tienen todo el poder

La tribu Wodaabe es una comunidad islámica nómada que pasa la mayoría del tiempo en el Sahel, pero que también puede encontrarse en Camerún, Chad y Nigeria. En septiembre, al final de la época de lluvias, se celebra el festival de Gerewol.

Una mujer puede tener más de un esposo.

La celebración dura siete días y siete noches, y tiene lugar en una ubicación desconocida que solo se revela pocos días antes. Los hombres de la tribu se maquillan y bailan frente al jurado compuesto por las tres mujeres más bellas.

Cada uno de los miembros del jurado elegirá a su campeón y el resto de las mujeres podrán presenciar la danza y “robar” a su favorito para dejar atrás a su actual marido.

Dolor espiritual, dolor físico

Las mujeres de la tribu se cortan un dedo por cada familiar que fallece.

Dani, es una tribu de Indonesia y se conoce desde hace cientos de años como los agricultores que trabajan con instrumentos de piedra. Las mujeres de la tribu se cortan un dedo por cada familiar que fallece, como forma de demostrar que comparten su dolor.

Demuestran el dolor espiritual a través del dolor físico.

Para la tribu Dani, los dedos significan el símbolo de la armonía, la unidad y la fuerza en una familia. Esta tradición se realiza de diversas maneras, utilizando objetos punzantes, como cuchillos, o hachas.

Degustar el cuerpo humano

Los Aghori son conocidos por comer carne humana.

En la India, la secta de los Aghori Sadhus son conocidos por comer carne humana y “pintar” sus cuerpos con las cenizas de los muertos, como una forma de purificarse, alejar las enfermedades y en su constante búsqueda de la “iluminación”.

Pintan sus cuerpos con cenizas de los muertos.

Son una secta religiosa que se encuentra sobre todo en la ciudad santa de Varanasi. Los Aghori encuentran una buena provisión de cadáveres en los crematorios que hay a orillas del Ganges, el río sagrado de los hindúes. Ellos untan su piel con las cenizas de los muertos y beben de sus cráneos.

La caminata del toro

Un Hamar debe superar la difícil prueba de caminar sobre una fila de 30 toros para convertirse en hombre. Los miembros de esta tribu, además deben hacerlo desnudos y sin tropezarse.

Corren por encima de distintos toros para ser considerados hombres.

El pueblo Hamar se encuentra al sur de Etiopía. Antes de la prueba sus familiares lo llenan de excremento de vaca, sólo para que su salto sea un poco más resbaladizo. La recompensa por haber superado este ritual es tener el derecho a casarse.

Salto de Fe

El salto se realiza para poder contraer matrimonio.

Los jóvenes de la tribu Sa, en la Isla de Pentecostés, se arrojan desde una torre inestable construida con troncos, mientras son sujetados con cuerdas hechas con plantas.

Los saltos se hacen a una altura 27 metros y alcanzan una velocidad de 40 kilómetros por hora. La caída puede ser fatal, y forma parte de un ritual de iniciación a la masculinidad. Los niños comienzan a practicar los saltos desde los 7 años, desde torres más pequeñas.

Es un acto muy peligroso que puede ocasionar la muerte.

Para que el salto se considere exitoso, la persona deberá alcanzar el suelo, pero sin hacerse daño. La fragilidad de la cuerda provoca en muchas ocasiones heridas graves y hasta la muerte.