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Misa "binacional" y migración: Francisco habló de "tragedia humana"

En la ceremonia que cerró su visita a México, oficiada en la frontera con EE.UU. el Papa se refirió a la “crisis humanitaria” causada por la migración masiva de personas en diferentes partes del mundo, pero dejando un claro mensaje regional. “Queremos medir esta crisis por nombres, no por cifras”, subrayó.

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La misa que cerró la visita del papa Francisco a México, la cual tuvo lugar en Ciudad Juárez, fue seguida por alrededor de 200.000 personas en el antiguo predio de una feria, pero también tuvo espectadores en El Paso, la ciudad ubicada del otro lado de la frontera, en el estado norteamericano de Texas

Antes de la misa, Francisco rezó en la “Cruz del Migrante”, ubicada en la frontera.

 Allí, cerca de 30.000 personas se dieron cita en el Sun Bowl, el estadio de fútbol americano de la Universidad de Texas, para observar la misa en pantalla gigante. En El Paso, gran parte de la población es católica y de origen hispano.

El Papa durante su homilía en Ciudad Juárez.

Ciudad Juárez, escenario de la misa, es una de las ciudades más inseguras del mundo y es el principal punto de paso de la inmigración ilegal de mexicanos hacia Estados Unidos

Los inmigrantes de Ciudad Juarez, controlados por agentes de EE.UU. 

En 2009 se registraron allí 2.500 homicidios, pero el número descendió gradualmente desde esa fecha de la mano de la acción de una asamblea ciudadana. Sin embargo, entre una y dos personas por día mueren allí intentando pasar a tierras norteamericanas, y la violencia narco no cesa su incidencia en la ciudad. 

Una multitud siguió la misa por pantalla gigante en la ciudad texana de El Paso.

“Aquí, en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes que buscan pasar al otro lado. Un paso, un camino cargado de terribles injusticias”, remarcó el papa Francisco en su homilía.

“Esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos son fruto del negocio de tráfico humano, de la trata de personas. No podemos negar la crisis humanitaria que, en los últimos años, ha significado la migración de miles de personas”

En Ciudad Juárez, más de 200.000 personas asistieron a la misa.

El pontífice, que durante la misa utilizó un báculo que le regalaron los presos del Centro de Readaptación Social de Ciudad Juárez (que visitó esta mañana), relacionó también el fenómeno de las migraciones ilegales en México con la situación que se vive en Europa ante el flujo de migrantes sirios.

El público recibió a Francisco con gran expectativa.

“Esta tragedia humana es un fenómeno global”, subrayó. “Esta crisis, que se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historias, por familias”, definió.

Una de las fronteras más calientes del mundo.

También sostuvo que ”son hermanos y hermanas expulsados por la pobreza y la violencia, el narcotráfico y el crimen organizado. Frente a tantos vacíos legales, hay una red que atrapa y destruye a los más pobres”.