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Mundo Pena de muerte

Pese al pedido de Francisco, ejecutaron a una mujer en EEUU

Aunque el Papa pidió a la Justicia que le “conmutara la sentencia”, las autoridades del estado de Georgia ejecutaron a una mujer, condenada a muerte por el homicidio de su marido.

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A pesar de que el Papa Francisco hizo un pedido de clemencia, Kelly Gissendaner, una ciudadana estadounidense condenada a muerte por el homicidio de su esposo, fue ejecutada en la madrugada de hoy por las autoridades de la prisión de Jackson, en Georgia, Estados Unidos.

 Kelly Gissendaner fue ejecutada durante la madrugada

Gissendaner, a quien le aplicaron una inyección letal, se convirtió en la primera mujer en ser ejecutada en el estado de Georgia en los últimos 70 años. Tenía 47 años y fue sentenciada a la pena capital por planear y matar a su esposo, Doug, en 1997, junto a su amante, Gregory Bruce Owen.

“Sin querer desestimar la gravedad del crimen por el cual Gissendaner fue condenada, estando siempre con las víctimas, de corazón, le imploro sin embargo conmutar esta sentencia en una pena que se traduzca en justicia y piedad a la vez

Durante su gira por EEUU, el representante papal Carlo Maria Viganò escribió una carta en nombre de Francisco para intentar frenar la ejecución. En el escrito, el Papa pidió conmutar la pena: “Sin querer desestimar la gravedad del crimen por el cual Gissendaner fue condenada, estando siempre con las víctimas, de corazón, le imploro sin embargo conmutar esta sentencia en una pena que se traduzca en justicia y piedad a la vez”.

Owen, el amante de la mujer y quien se encargó de apuñalar a Douglas hasta la muerte, sólo fue condenado a cadena perpetua, pero tiene la posibilidad de optar a la libertad condicional a partir del 2022.

El pedido de Francisco

Durante su gira por el país del norte, Bergoglio se animó a pedir la "abolición mundial de la pena de muerte" en el Congreso de Estados Unidos. Ante una multitud que lo escuchaba, el máximo pontífice justificó su pedido: “Una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación".

El Papa le solicitó al Congreso de los Estados Unidos la abolición de la pena de muerte.

“Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad solo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito”, cerró el Sumo Pontífice.